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“Ha corrido mucha agua bajo el puente” dice el dicho popular y en el caso de la ANA han pasado 10 años como «el ente rector y la máxima autoridad técnico – normativa del Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos». Sabemos que mucha de la crítica a esta institución está centrada en que la Autoridad no ha dejado de ser una dependencia del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), siendo esta una de sus principales limitaciones.

Es verdad que mantenerse dentro de esta dependencia y no tener “mayor autonomía” sigue sugiriendo una cierta parcialidad sectorial que va en contra de la supuesta gestión integrada de recursos hídricos que en todos estos años ha venido implementando la ANA. El hecho de que la ANA se quede en el MINAGRI deja ver una autoridad “sin la capacidad y legitimidad para encarar los enormes retos de la gestión multisectorial y por cuencas de un recurso tan complejo en el Perú”[1], más aún cuando tiene que abordar las cuencas en donde existe intervención de los proyectos mineros.

Pero más allá de esta crítica central, lo que queremos abordar en este recorrido es la forma como ha venido otorgando en estos 10 años la ANA los derechos de uso de agua a las empresas mineras.

Es importante recordar que la ANA es la institución encargada de “otorgar, modificar y extinguir, previo estudio técnico, derechos de uso de agua, así como aprobar la implementación, modificación y extinción de servidumbre de uso de agua, a través de los órganos desconcentrados de la Autoridad Nacional”[2]. Esta Autoridad tiene presencia en el país a través de los órganos desconcentrados denominados Autoridades Administrativas del Agua – AAA y las Autoridades Locales del Agua- ALA que son los niveles más cercanos a los territorios de explotación minera y tienen la función de “otorgar permisos de uso de agua de acuerdo a la Ley de Recursos Hídricos y su Reglamento”[3].

Pero ¿cuál es el reglamento que tienen que aplicar la ANA en estas zonas? Haciendo un poco de historia, es importante resaltar que el año 2010 la ANA aprobó el Reglamento de Procedimientos Administrativos para el Otorgamiento de Derechos de Uso de Agua (DUA). Luego, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), a través de algunos decretos supremos[4] estableció disposiciones con la finalidad de reducir los plazos que deben cumplir los proyectos de inversión privada.

En el año 2014, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) se pronunció en los medios de comunicación sobre la demora de la ANA para obtener licencias de uso de agua [5]. A los meses, el Congreso de la República aprobó la Ley 30230, estableciendo medidas tributarias y simplificando los procedimientos y permisos para la promoción y dinamización de la inversión en el país, algo que nosotros hemos denominado como el “paquetazo ambiental”. Es decir este cambio se realizó en medio de una campaña agresiva que tenía entre otros objetivos presionar a la ANA para seguir reduciendo los plazos de ejecución de los procedimientos que deben cumplir los proyectos de inversión pública y privada.

En ese marco, el Ministerio de Agricultura aprobó el decreto supremo 023-2014 – MINAGRI, que modificó el Reglamento de la Ley de Recursos Hídricos con el fin de agilizar los procedimientos administrativos de otorgamiento de licencia de uso para el desarrollo de la inversión minera.

En 2015 se aprobó la ley N° 30237 de “promoción de las inversiones para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible”, estableciendo la simplificación e integración de permisos y procedimientos, así como medidas de promoción de las inversiones. La ANA en este nuevo contexto tuvo que aprobar su nuevo “reglamento de procedimientos administrativos para el Otorgamiento de Derechos de Uso de Agua y de Autorización de Ejecución de Obras en fuentes Naturales de Agua” en donde se hacen cambios en las instancias administrativas y en los procedimientos administrativos para la entrega de licencias de uso de agua.

Estos cambios en la reglamentación sobre los derechos de uso de agua a empresas mineras muestran una “coalición política en donde una variedad de organizaciones gubernamentales (PCM, Congreso de la República, Ministerio de Agricultura) y privadas (SNMPE) se van poniendo de acuerdo en poner en agenda pública del Estado las modificatorias”[6] sólo tomando en cuenta la preocupación e interés de algunos de los actores que salen beneficiados con estos cambios y flexibilizaciones en la normativa hídrica”.

Mapa de licencias de agua en zonas de sequía. Fuente: Ojo Público. Infografía: La República


Cabe recordar que en la última investigación periodística de Ojo Público[7] se informa que a la fecha existen 1.810 licencias de uso de derechos de agua otorgados a 331 compañías mineras; 248 de las cuales obtuvieron licencias para extraer este recurso a perpetuidad. Por ejemplo, Southern tiene 15 licencias vitalicias (además de 9 autorizaciones temporales), seguido de las empresas Minsur con 6 licencias vitalicias. En tanto, Anglo American, minera que pertenece a una multinacional con sede en Londres, lidera el ranking de autorizaciones temporales con 15 de estas resoluciones. También la segunda compañía con más licencias de agua es la minera Buenaventura (tiene 39 a su nombre), accionista de Yanacocha y que tiene como presidente de directorio a Roque Benavides. Esta es la realidad, a diez años de la ANA: nada que celebrar y mucho por mejorar.











[1] El agua no es el problema, somos nosotros – Opinión | Ojo Público | Las historias que otros no te quieren contar http://ojo-publico.com/407/el-agua-no-es-el-problema-somos-nosotros vía @Ojo_Publico
[2] Ley de Recursos Hídricos, Artículo 15
[3] Reglamento de Organización y funciones de la Autoridad Nacional del Agua.
[4] 054 y 060 -2013 -PCM
[5] Diario Gestión 11-11-2014
[6] Ruth Preciado Jerónimo y Carmen Álvarez Gutiérrez Gobernanza del Agua en Zonas Mineras del Perú http://cooperaccion.org.pe/publicaciones/gobernanza-del-agua-en-zonas-mineras-del-peru-abriendo-el-dialogo/
[7] https://ojo-publico.com/467/sombras-y-vacios-en-el-manejo-del-agua-en-el-peru y https://duenosdelagua.ojo-publico.com/especiales/mapadelagua/





Fuente: http://cooperaccion.org.pe/como-se-decide-quien-tiene-agua-en-el-peru-a-proposito-de-los-10-anos-de-la-autoridad-nacional-del-agua/


sequía 




Laura Chaparro
 
La amenaza es muy real: según los especialistas en desertificación de las Naciones Unidas, dentro de solo quince años, la escasez de agua en lugares áridos y semiáridos podría desplazar a unos setecientos millones de personas en el planeta, cifra que multiplicaría por 175 el número de refugiados que ha dejado hasta el momento la actual guerra de Siria. Por su parte, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) alerta de un mayor riesgo de sequías, inundaciones e incendios forestales en Europa, debido a los efectos del cambio climático.

La falta de agua afecta ya a un 40 % de la población mundial, una cifra que podría superar el 60 % en 2050. En silencio, sin acaparar grandes titulares, las sequías se van extendiendo por más territorios, dejando a su paso aridez y hambrunas. Por su impacto socioeconómico a medio y largo plazo, son el desastre natural más dañino del planeta: han generado unas pérdidas directas de más de 70.000 millones de euros en el siglo XX, y más de dos millones de muertos entre 1960 y 2014, según datos de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica.

El calentamiento global se ha convertido en el mejor aliado de este fenómeno, que se incrementará en el futuro. Sin ir más lejos, en España, especialmente en la mitad sur y Levante, las precipitaciones podrían reducirse un 30 % a finales de siglo, y las temperaturas subir de media hasta 4 ºC en invierno y 6 ºC en verano. “Es probable que el calentamiento afecte a la frecuencia de las sequías en las regiones mediterráneas.

Sobre todo, aumentarán las de corta duración”, avanza Gerardo Benito. Este investigador del CSIC participó junto a más de ochocientos científicos en la redacción del último informe del IPCC. El texto recuerda que somos los responsables directos de estas transformaciones perjudiciales, puesto que las emisiones de gases de efecto invernadero y otros efectos generados por la actividad humana han acelerado el aumento de temperaturas.

“España está preparada para afrontar sequías climáticas de corta duración como las apuntadas por el IPCC –dice Benito–, pero las sequías hidrológicas y agrícolas se pueden agravar por el aumento de la demanda hídrica de los sectores turísticos y agrícolas, focalizados en zonas mediterráneas deficitarias de agua”.

La principal diferencia entre estos tres tipos de sequías citadas por Benito radica en sus consecuencias. La climática o meteorológica comienza siendo un fenómeno atmosférico que conlleva la escasez temporal de agua, fruto de la falta de precipitaciones en un territorio determinado. Los efectos se van manifestando, de forma gradual, en una reducción de los recursos hídricos disponibles –sequía hidrológica– y en una disminución de las cosechas –sequía agraria–.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anima a los Estados a que usen métodos preventivos antes de que lleguen los daños: “El coste de la prevención es mínimo en comparación con el del socorro en casos de desastre. Debemos pasar de la gestión de las crisis a la prevención de las sequías y el fomento de la resiliencia”. Este último concepto se refiere a la capacidad de adaptarse a situaciones adversas. Cuanto más resiliente sea una región, menos daños sufrirá y mayor capacidad tendrá para hacer frente a cualquier circunstancia extraordinaria.

En el caso de la sequía, la resiliencia pasa por que el país afectado cuente con métodos de prevención, ya que algunos tipos de escasez hídrica se pueden identificar antes de que lleguen, gracias a la predicción meteorológica. Como explica Antonio Mestre, jefe del Área de Climatología y Aplicaciones Operativas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET­), “se usan modelos de predicción a medio plazo para sequías de corta duración, y otros de predicción mensual y estacional, aunque estos resultan menos precisos”. Estos modelos realizan proyecciones sobre las tendencias de las precipitaciones medias.

El IPCC utiliza otras ayudas para sus pronósticos: modelos climáticos que generan escenarios sobre el aumento medio de los periodos de sequía durante las próximas décadas. “No se pueden realizar predicciones sobre la ocurrencia de una sequía en un año concreto”, admite Benito. También hay herramientas estadísticas, como la creada por la Universidad de California en Irvine. Su sistema global de monitorización y predicción de las sequías (GIDMaPS, por sus siglas en inglés) brinda información casi en tiempo real y hace proyecciones de hasta tres meses, en función de diferentes índices de precipitación o humedad.

Los sistemas de alerta temprana son muy eficaces en la prevención, ya que evalúan las condiciones de escasez de lluvias de una región en un periodo de tiempo y sus efectos sobre la humedad del suelo. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), uno de los mejores de este tipo es el desarrollado por AEMET en España. Esta agencia realiza un seguimiento y evaluación continuos de la sequía meteorológica a nivel nacional, con una información que se actualiza de forma mensual, basada en el índice de precipitación estandarizado (SPI por sus siglas en inglés). Este indicador representa las desviaciones de precipitaciones respecto a la media en periodos de un mes a tres años.

“Mediante el análisis del SPI, AEMET colabora en la valoración y la detección temprana de la sequía; y también lleva a cabo el seguimiento diario de los valores de la humedad del suelo para todo el territorio nacional”, informa Mestre. La actualización diaria de este balance hídrico permite generar mapas de la cantidad de agua disponible en el suelo, para así detectar posibles anomalías.

Otro sistema de monitorización eficaz es el estadounidense, llamado NIDIS. “Funciona muy bien a nivel local, pero falla en la coordinación entre los estados del país”, matiza José Luis Camacho, funcionario científico de la división de Meteorología Agrícola de la OMM.

Echar la vista atrás contribuye a precisar los análisis actuales. Un grupo de científicos de la Universidad de California en Irvine ha medido la presencia de olas de calor y sequías en Estados Unidos en el último medio siglo. Ambos fenómenos se dieron simultáneamente con más frecuencia entre 1990 y 2010, sobre todo en el sur y el oeste del país. “Nuestro trabajo ayuda a comprender cómo ha cambiado el clima en el pasado”, asegura Amir AghaKouchak, uno de los autores de la investigación, publicada en la revista PNAS.

Este científico cree que el estudio de los sucesos climáticos pretéritos es el primer paso para crear planes de mitigación de los posibles daños futuros. “Los científicos deberían trabajar con los políticos para desarrollar estrategias razonables”, propone AghaKouchak.




Esta estrategia de investigación de lo ya ocurrido es aplicable a España. Ha transcurrido ya un cuarto de siglo desde la sequía que fue una de las más importantes de nuestra historia reciente y dejó secas cientos de miles de hectáreas. El fenómeno se prolongó durante un lustro largo y provocó que se trasladaran a la costa mediterránea y las islas Baleares las desaladoras habituales de las Canarias, como medida de emergencia para garantizar el abastecimiento de agua.

Según Ramón Llamas, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid y director del Observatorio del Agua, “el análisis posterior mostró que en los periodos de sequías prolongados –de más de tres años–, los sistemas de embalses se colapsan. En cambio, los regantes con aguas subterráneas no tienen problemas”. En su opinión, hoy ha mejorado el uso conjunto de estas aguas y el alternativo de las del subsuelo en épocas de escasez, “pero no lo suficiente”.

La sequía española de los 90 demostró que si hay años en los que llueve menos de lo normal, algunas regiones, especialmente del centro, sur y este del país, se quedan sin agua para garantizar el abastecimiento. “Se reveló la debilidad de nuestro sistema de gestión hidrológica ante una gran sequía”, recuerda Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante. Un cuarto de siglo después, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sigue estando al mando de la lucha contra este problema, pero, como señala Camacho, “la gestión la llevan las confederaciones hidrográficas y algunas comunidades autónomas que tienen competencias exclusivas en esta materia”.

Este sistema fue diseñado en los años 80, aunque en España encontramos ejemplos históricos similares: el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, que remonta su origen a los tiempos de al-Ándalus, fue pionero en la resolución de los conflictos relacionados con el agua.

“Hay cultura, medios y tradición, pero nos falta un plan nacional”, subraya Camacho. Los expertos consultados coinciden en que el actual Plan Hidrológico Nacional no es suficiente para gestionar las sequías. “No podemos seguir ofreciendo cada verano el espectáculo lamentable de las guerras del agua. Si las hay es porque la planificación y la gestión no se han hecho bien”, denuncia Olcina.

Siguiendo las directrices internacionales, este nuevo plan debería basarse en la sostenibilidad hídrica y territorial, lo que pone en cuestión mantener cultivos que demandan mucha agua pero no son rentables, o trasvasar agua para urbanizaciones mal planificadas y campos de golf. Se calcula que un turista consume hasta el doble de agua que un residente habitual, con el consiguiente desequilibrio que eso genera en zonas de por sí ya deficitarias.

Otra iniciativa que ayuda a una gestión hídrica más eficiente implica la utilización de aguas depuradas. “¿De qué sirven si no las aprovechamos para regar zonas verdes, cultivos agrícolas o campos de golf?”, se pregunta Olcina. Los científicos recuerdan que es clave adaptar las sociedades al clima más extremo que nos espera para que los efectos dañinos sean los mínimos. “Los intentos son muy tímidos en España y se han basado en el fomento de energías alternativas y la movilidad sostenible de las ciudades”, afirma este profesor.

No muy lejos de aquí, en el continente africano, la desertificación aumenta a un ritmo creciente, y las previsiones son pesimistas para el futuro cercano. El devastador terremoto y posterior tsunami que azotó las costas de Indonesia en diciembre de 2004 se cobró la vida de más de 200.000 personas. Veinte años antes, otra desgracia mucho más silenciosa acabó con 300.000. El país era Etiopía, y la culpable, la sequía de 1983.

Ubicado entre el desierto del Sáhara y la sabana sudanesa, el Sáhel figura entre las regiones del mundo que más padecen por la falta de agua. Sin embargo, las últimas crisis hídricas han afectado más a Kenia y el Cuerno de África –Etiopía, Somalia, Yibuti y Uganda–. Más de quince millones de personas han sufrido la reciente crisis alimentaria que originó la falta de lluvias continuada.

“Más allá del factor climático, se deben considerar los conflictos en la mayoría de los países del Sáhel y el Cuerno de África, que crean inestabilidad, con miles de refugiados sin hogar, migrantes y falta de alimentos”, declara desde Dakar (Senegal) Emmanuel Seck, representante de África en la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y responsable de programa de la ONG africana ENDA. La carencia de recursos económicos de ese continente provoca que no existan infraestructuras básicas para la reserva de agua, ni tecnología agraria que permita que los cultivos sean más eficientes, lo que deriva en hambrunas frecuentes.

Fuente: https://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/la-tierra-se-esta-quedando-seca-seca-451450874246
 





Sarah Romero

Un equipo de científicos liderados por Tom Gleeson de la Universidad de Victoria (Canadá) junto a otros investigadores de la Universidad de Texas (EE UU), la Universidad de Calgary (Canadá) y la Universidad de Gotinga (Alemania), han elaborado un mapa mundial de las reservas totales de aguas o acuíferos subterráneos de la Tierra. El estudio ha sido publicado en la revista Nature Geoscience.

Basándose en los datos de las reservas totales de aguas subterráneas de nuestro planeta, con más de 40.000 modelos de agua subterránea y datos de cerca de un millón de cuencas, los expertos han descubierto que menos del 6% de las aguas subterráneas en los dos kilómetros superiores de la masa de la Tierra, nuestra historia hídrica más moderna, es renovable dentro de un curso de la vida humana.

“Esto no se había conocido antes. Ya sabemos que los niveles de agua en las porciones de los acuíferos están cayendo. Estamos usando nuestros recursos de agua subterránea muy rápido, más rápido de lo que están siendo renovados”, explica Gleeson, líder del trabajo.

Este porcentaje tan bajo se debe a la creciente y continua demanda global de agua, que está provocando una sobreexplotación de estos bienes naturales tan necesarios y preciados para el ser humano.

Finalmente, la estimación global de agua subterránea en el mundo es de casi 23 millones de kilómetros cúbicos, de los que 0,35 millones de kilómetros cúbicos tienen menos de 50 años de edad. Los mayores acuíferos se encuentran fundamentalmente en la cuenca del Amazonas, el Congo, Indonesia, América del Norte y Centro América.

Este agua es un recurso más renovable que las que se encuentran a mayor profundidad y son más antiguas pero a causa de su ubicación también son más vulnerables tanto al cambio climático como a la contaminación provocada por el hombre. Gracias a este trabajo, podremos saber cuánta agua se está agotando y cuánta hay, lo que nos llevará a deducir cuánto tiempos queda en el planeta hasta que se acabe este agua.

Fuente: https://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/un-mapa-mundial-del-agua-en-la-tierra-841447762082


NASA




Norberto Ovando

El ser humano está en medio de toda la naturaleza, como un integrante de la misma y no como un ser dominador y explotador de las riquezas naturales” - Rodolfo Pocop Coroxon – Maya Kaqchiquel

Más de la mitad de las reservas de agua dulce bajo la superficie terrestre destinadas a cubrir las necesidades vitales de cientos de millones de personas se están agotando, según datos del sistema de satélites GRACE de la NASA.


Los investigadores utilizaron los satélites GRACE de la NASA para tomar medidas precisas de los acuíferos subterráneos del mundo. Los satélites detectaron cambios sutiles en la atracción gravitacional de la Tierra, observando donde el peso más pesado del agua ejerció un mayor tirón en la nave espacial en órbita. Se registraron ligeros cambios en los niveles de agua de los acuíferos durante una década, de 2003 a 2013.

“Esta ha sido realmente nuestra primera oportunidad de ver cómo estos grandes embalses cambian con el tiempo”, dijo Gordon Grant, hidrólogo investigador en la Universidad Estatal de Oregón, que no participó en los estudios.

Agua vital oculta

La salud de los acuíferos del mundo varía ampliamente, dependiendo sobre todo de cómo se usaron y se utilizan actualmente.

Los acuíferos subterráneos suministran el 35 por ciento del agua utilizada por los seres humanos en todo el mundo. Los científicos habían sospechado durante mucho tiempo que los seres humanos estaban gravando el suministro de agua subterránea del mundo, pero los datos de la NASA fueron la primera evaluación detallada para demostrar que los principales acuíferos están luchando para mantenerse al día con las demandas de la agricultura, el crecimiento de la población, el turismo termal mal desarrollado y las industrias como la petrolera y minería.

Los acuíferos pueden tardar miles de años en llenarse ya que se recargan lentamente con agua de deshielo y lluvias.

Veintiuno de los 37 acuíferos más grandes del mundo han superado sus puntos de inflexión en la sostenibilidad, lo que significa que durante una década, período que duró el estudio, se eliminó más agua que la velocidad natural de recarga. Trece acuíferos disminuyeron a tasas que los situaron en la categoría más problemática. Los investigadores dijeron que esto indicaba un problema a largo plazo y que es probable que empeore a medida que crece la dependencia del agua proveniente de los acuíferos.

Acuífero Guaraní

El Acuífero Guaraní es un importante cuerpo hídrico subterráneo transfronterizo formado en la era Mesozoica. Se trata de un conjunto de rocas arenosas que está por debajo del nivel del terreno que tiene agua en sus poros y fisuras. Estas rocas se depositaron allí entre 245 y 144 millones de años atrás.

Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas.

Un reporte del Diario El Pueblo de 2014, destacaba que ya se anunciaba el peligro de colapso, un hecho denunciado por un número indiscriminado de pozos de aguas termales que pierden inútilmente una importante cantidad de agua a diario, la cual se va a los ríos.

Tan solo en Brasil, donde el acuífero se extiende unos 840 mil kilómetros cuadrados, abastece a más de 300 poblados, entre los cuales se incluye a unos 6 millones de habitantes de Sao Paulo.

En Argentina, con sus 225 mil kilómetros cuadrados y Uruguay, con 45 mil, además de los pozos de agua potable, hay numerosas perforaciones de agua termal y otras para la plantación de arroz.

Sobre la situación del acuífero, el reporte explica que el volumen total de agua se estima en unos 30.000 km³. Sin embargo, las reservas explotables son de unos 2.000 km³/año, y la recarga en los lugares en que aflora es de solo 5 km³/año.

El geólogo uruguayo, Jorge Montaño, señaló que “en cuestión de 10 años la salinización del acuífero había aumentado en forma significativa, por lo que ahora podría haberse agravado el tema”, advirtió.

El titular de la cátedra de Hidrogeología de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Miguel Auge, advirtió a medios de comunicación que “es urgente frenar la explotación masiva e intensiva del Acuífero, inclusive para baños curativos”.

El Acuífero Guaraní que hoy los investigadores de la Universidad de California, ponen en alerta roja porque pierde más agua de la que recibe, tiene un pronóstico sombrío.

Conclusión

“La situación es bastante crítica”, dijo Jay Famiglietti, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California e investigador principal de los estudios dirigidos por la Universidad de California en Irvine y agregó, NO SE SABE CUÁNTO QUEDA “Las mediciones físicas y químicas disponibles son simplemente insuficientes teniendo en cuenta la rapidez con que estamos consumiendo las reservas de agua subterránea del mundo, necesitamos un esfuerzo global coordinado para determinar la cantidad que queda”.

El volumen total de agua subterránea es probablemente mucho menor que las estimaciones rudimentarias hechas hace décadas.

Fuente: NASA/AAPN

Prof. Norberto Ovando
Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales - AAPN –
Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA –
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza - IUCN
La zona de captación de la represa de Katse, en Lesotho, llega hasta Sudáfrica. Crédito: Campbell Easton/IPS.


JOHANNESBURGO, 29 may 2017 (IPS) - En el marco de la peor sequía del siglo, los sudafricanos inician este martes 30 un proceso de consultas globales para ponerse de acuerdo sobre el valor del agua, como forma de asegurar un uso más igualitario de este recurso finito.

Ministros, funcionarios, representantes de la sociedad civil, de empresas y de organizaciones regionales locales se reunirán fuera de Johannesburgo para comenzar el proceso de consultas de alto nivel llamado “Iniciativa de Valoración del Agua”.

El Grupo de Alto Nivel sobre Agua, convocado por primera vez por el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y luego por el anterior secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon (2006-2016), está integrado por 11 jefes de Estado y de gobierno y un asesor especial, quienes asumirán el liderazgo necesario “para promocionar una forma integral, inclusiva y colaborativa de desarrollar y gestionar los recursos hídricos y mejorar los servicios de agua y saneamiento”.

El principal objetivo del grupo es garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, como señala el sexto de los 17 Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), así como contribuir al logro de las otras metas, que dependen del desarrollo y de la gestión de los recursos hídricos.

Los integrantes del grupo son los gobernantes de Australia, Bangladesh, Holanda, Hungría, Jordania, Mauricio (uno de los presidentes), México (uno de los presidentes), Perú, Senegal, Sudáfrica y Tayikistán.

La consulta sudafricana que se comenzará este martes 30, será la primera de otras que se realizarán en México, Senegal, Tayikistán y Bangladesh, antes de la presentación de la Semana Mundial del Agua en Estocolmo, que se celebrará en agosto.

El secretario ejecutivo de la Asociación Mundial para el Agua (GWP, en inglés), Rudolph Cleveringa, explicó que al ser la primera de una serie de consultas, es de esperar que la reunión en Sudáfrica “fije el tono y el ritmo” del proceso.

“Sudáfrica está extremadamente comprometida con la agenda del agua. Este país pasó de tener una política de agua basada en el apartheid a un enfoque de derechos humanos. Estamos deseosos de ver al país liderar no solo desde la perspectiva de Sudáfrica, sino también de África austral”, acotó Cleveringa.

Al mencionar su participación en el grupo de alto nivel, cuando presentó el presupuesto al parlamento, el 26 de este mes, la ministra de Agua y Saneamiento de Sudáfrica, Nomvula Mokonyane, declaró: “el agua no conoce fronteras y puede ser un catalizador social, de la seguridad y económico, tanto a escala nacional como internacional”.

Al anunciar la reunión de este martes, que organiza su país con la GWP y el Consejo de Ministros de Agua Africanos (Amcow), Mokonyane dijo que la iniciativa “apoyaría a los países para mejorar la creación de empleo a través de inversiones en infraestructura hídrica y en la industrialización”.

En la reunión se presentará el borrador de principios que señala: “explicitar todos los valores del agua le da reconocimiento y voz a dimensiones que fácilmente pueden pasarse por alto. Esto es más que un análisis de coste-beneficio y es necesario tomar decisiones colectivas y compensaciones. Es importante encaminarse hacia soluciones sostenibles que superen las desigualdades y fortalezcan las instituciones y la infraestructura”.

El inicio del proceso se da en un momento en que la provincia de Cabo Occidental fue declarada área de desastre debido a la sequía que redujo el agua en las represas hasta un nivel de crisis. La municipalidad informó que la represa principal estaba en 20,7 por ciento de su capacidad, y que quedaba 10,7 por ciento para el consumo.

Por su parte, la ministra señaló que es la “peor sequía de los últimos 100 años y la más grave de Cabo Occidental en los últimos 104 años”.

“Esta sequía no solo afectó a Sudáfrica, sino al resto del mundo debido al recalentamiento global y al cambio climático”, declaró. Le llevará por lo menos entre dos y tres año a Cabo Occidental recuperarse, añadió.

La jefa de gobierno de Ciudad del Cabo, Patricia de Lille, dijo que la ciudad aumentará los programas de agua de emergencia en los próximos meses con iniciativas como nuevas perforaciones y la posibilidad de desalinización.

También subrayó la necesidad de asociaciones público-privadas. “Debemos innovar y diversificar nuestros mecanismos de financiación, y esos esfuerzos necesitarán de una asociación con el sector privado”, arguyó De Lille.

La municipalidad impuso restricciones de nivel cuatro, uno antes del de emergencia.

La directora general del Proyecto de Excedente de Personas, Herschelle Milford, cuya organización trabaja para colaborar con la reforma agraria, dijo que las autoridades responsabilizaron a la inmigración por la crisis de agua en Ciudad del Cabo.

“Sin embargo, el mayor consumidor de agua es la industria, seguida de la agricultura y luego de los hogares”, precisó. Eso requiere un diálogo sobre cómo compartir el recurso de forma más equitativa entre todos los usuarios.

El agua es mucho más que solo la cuestión de acceso. “La distribución del agua siempre fue un punto a defender en el debate sobre la reforma agraria. No puede haber ninguna transformación graria sin reforma del agua”, subrayó.

Cleveringa indicó que los debates se generaban a partir de diálogos internacionales de muy alto nivel hacia discusiones a escala local. Con ese fin, el borrador de principios ofrece una variedad de perspectivas sobre cómo valorar el agua.

En el diálogo sudafricano participan numerosos ministros, pero también realizarán sus aportes la secretaria ejecutiva de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC), Stergomena Lawrence Tax, y representantes de varias organizaciones como Oyun Sanjaasuren, presidenta de la GWP, y Akinwumi Adesina, presidente del Banco de Desarrollo Africano.

El director de agua de la SADC, Phera Ramoeli, dijo que la valoración del agua era un elemento fundamental de la gestión del recurso, pues permitía implementar “políticas y planificar en todo el ámbito de desarrollo”.

“La región de la SADC tiene 15 cursos de agua compartidos, que representan 70 por ciento de todos los recursos renovables de agua disponibles. Si se gestionan de forma correcta y se financian como corresponde, garantizarán la continua disponibilidad de esos recursos para las actuales y futuras generaciones y para las diversas necesidades y usos que requieran agua”, observó.

El agua está presente en varios puntos de la producción de valor, como en el procesamiento agrícola y de minerales, en la industria farmacéutica, en la generación de energía y hasta en la salud, apuntó.

“Valorar el agua es importante porque garantizará que la gestión del recurso hídrico, el desarrollo, la conservación y el monitoreo reciban un parte apropiada del presupuesto nacional”, añadió Ramoeli.

“Dejamos atrás una forma de valorar el agua solo en función de su interpretación fiscal. No solo la miramos en términos de cuánto cuesta, sino que vamos más allá de ese enfoque utilitario”, explicó Cleveringa.

“Los principios de Bellagio (para implementar iniciativas de desarrollo sostenible) demuestran que hay algo más aparte de ese enfoque y esperamos que estas consultas encaminen la discusión”, acotó.

“El valor del agua se trata básicamente de tomar decisiones”, indicó. Eso requiere “no solo de un enfoque transversal, sino también de toda la sociedad puesta en la valoración del agua”, añadió.

Los diálogos deberán generar un debate abierto sobre los valores del agua, así como conseguir aportes regionales para los principios de Bellagio.

Alrededor de la mitad de las consultas ocurren en ámbitos fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y están encabezadas por el Sur Global.

“Eso fija el tono correcto para su aceptación en múltiples niveles”, sintetizó Cleveringa.

Traducido por Verónica Firme

FUENTE: http://www.ipsnoticias.net/2017/05/valorar-el-agua-mas-alla-del-dinero/



La Panamazonía está formada por territorios históricamente construidos por la Naturaleza y por los pueblos originarios, comunidades locales, ribereñas, campesinas y otras quienes hemos fecundado nuestros sentidos de vida en estas realidades e imaginarios. Un sentido de territorialidad basado en relaciones de respeto e integración con el tejido amazónico en todas sus dimensiones, no sólo material, sino espiritual, cultural y de uso; todas ellas en disputa histórica desde la violenta llegada de sociedades y visiones colonialistas, expoliadoras y mercantilistas.

Esta disputa se enmarca dentro del despliegue del sistema capitalista y el modelo de desarrollo depredador, patriarcal y racista, instaurado desde la imposición del colonialismo generador de desigualdades en todas sus formas. El desarrollo de este sistema, acompañado de los diversos fundamentalismos, está incidiendo en el retroceso de la vigencia de los derechos de los pueblos, especialmente los alcanzados por las mujeres. Muy a pesar de ello, los pueblos amazónicos y andinos resistimos y pervivimos con el indeclinable compromiso de defender la vida en nuestros territorios. Por eso, los pueblos de los nueve países de la cuenca amazónica, tomando la posta de Macapá, reunidos en Tarapoto -Perú, junto a hermanas y hermanos de otras latitudes acudimos al llamado de la Amazonía y sus pueblos, convocados por el VIII Foro Social Panamazónico.

El modelo civilizatorio capitalista, se expresa actualmente en el desarrollo extractivista. Este es implementado a través de empresas transnacionales y nacionales amparados por los Estados de la Panamazonía que dejan de lado su papel de garante de los derechos de los pueblos y la Naturaleza, poniendo en serio peligro la sostenibilidad de los territorios, la soberanía alimentaria, aumentando nuestra vulnerabilidad frente a los impactos del cambio climático y provocando graves cambios socioculturales en la Naturaleza y la vida de los pueblos.

En este escenario se limita cada vez más la soberanía y autodeterminación y los derechos son menos reconocidos y más violentados. Tal como viene sucediendo con la consulta previa libre e informada, cuya aplicación se está convirtiendo en un procedimiento administrativo, cuando sabemos que debe basarse en el respeto a los derechos de los pueblos, los estándares ambientales y el diálogo intercultural. Además los poderes legislativos de los países de la Panamazonía aprueban leyes que atentan contra la espiritualidad y los derechos de los pueblos, en especial contra el derecho de las mujeres a la autonomía y de sus cuerpos.

Frente a ello, los pueblos amazónicos y andinos continuamos resistiendo y movilizándonos para transformar las sociedades y los Estados, cuestionando el modelo de desarrollo extractivista y afirmando nuevos paradigmas basados en propuestas como la Vida Plena, el Buen Vivir, Vivir Bien y el autogobierno territorial. La respuesta de los Estados es la criminalización de la protesta social para debilitar a las organizaciones indígenas, de mujeres, movimientos sociales e instituciones de la sociedad civil y profundizar su modelo y su alianza con las empresas petroleras, mineras, madereras, agroindustriales y de megaproyectos hidroeléctricos.

Ante este contexto, el VIII Foro Social Panamazónico plantea fortalecer la alianza, articulación y movilización de los pueblos amazónicos y andinos basada en el respeto a la Naturaleza, el territorio y la vida.

Por lo tanto, las propuestas recogidas en el Foro se presentan a continuación:

- Construir nuevos paradigmas a partir de las propuestas de Vida Plena, Buen Vivir, Vivir Bien, Autogobiernos territoriales etc. que levantan, entre otros, los pueblos originarios amazónicos y andinos.

- Exigir a los Estados que las políticas y normas nacionales se adecuen a las leyes internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas amazónicos y andinos.

- Denunciar y luchar contra la corrupción relacionada con el modelo extractivista y los megaproyectos de infraestructura y explotación en la Amazonía y el Ande.

- Fortalecer la articulación y la unidad de las organizaciones sociales, indígenas amazónicas y andinas, de mujeres, afroamazónicos, comunidades LGTBIQ, académicos, organizaciones de jóvenes, adolescentes, niñas y niños y otros movimientos sociales.

- Exigir el reconocimiento de los derechos colectivos de los territorios comunales y territorios integrales a partir de la diversidad territorial y de los escenarios que existen en la Panamazonía valorando saberes, conocimientos y prácticas de los pueblos.

- Reconocer y fortalecer las identidades Amazónicas y Andinas, producto de un rico y complejo intercambio que ha dado lugar al fortalecimiento de las culturas de nuestros pueblos.

- Exigimos un ordenamiento territorial que se base en el respeto de nuestra cosmovisión, las fuentes de agua y formas de entender nuestro territorio.

- Exigir a los Estados que garanticen el derecho de los pueblos amazónicos y andinos a la comunicación democratizando de manera efectiva los medios y tecnologías

- Exigimos el fin de todo tipo de violencia contra las mujeres tanto en las comunidades como fuera de ellas, en especial contra las mujeres defensoras de derechos.

- Las mujeres exigimos que los Estados se aparten de los preceptos religiosos a la hora de aprobar leyes y decidir las políticas públicas que afectan nuestros derechos, nuestros cuerpos y territorios y que se rijan por estándares internacionales de derechos humanos y laicidad.

- El Foro Social Panamazónico adopta como suyo el Tribunal de Justicia de los Derechos de las Mujeres Panamazónicas-Andinas.

- Exigimos que se reconozca y valore el trabajo que las mujeres hacemos en nuestros hogares, comunidades y organizaciones aportando a la sostenibilidad de la vida y al Producto Bruto Interno (PBI) en nuestros países.

- Nos solidarizamos con el pueblo de la llamada Guyana Francesa y rechazamos la existencia de territorios en la Panamazonía en condición de colonia.

- Defender a los pueblos en aislamiento voluntario y contacto inicial. Exigimos a los Estados respetar su derecho a la libre determinación, reconocerlos, demarcar y proteger sus territorios y garantizar su naturaleza transfronteriza.

- Los/as jóvenes, niños, niñas y adolescentes exigimos a los Estados el reconocimiento y respeto de los derechos ecológicos. Asimismo exigimos que los Estados garanticen su derecho a crecer en un entorno seguro y sano para vivir de manera plena.

- Exigimos el reconocimiento de la educación comunitaria intercultural como expresión del respeto a las culturas amazónicas y andinas y la construcción de una ciudadanía intercultural.

- Impulsar políticas públicas que aborden la gestión de la diversidad, reconociendo, valorando y aprovechando la diversidad cultural de los pueblos indígenas en las ciudades, integrando a la juventud y la niñez.

- Promover nuevas relaciones entre lo urbano - rural, campo-ciudad, generando y promoviendo el consumo responsable basado entre otros en la agricultura ecológica.

- Promover la agroforestería ecológica y la gestión sostenible de los bosques Amazónico-Andinos desde las organizaciones indígenas para la seguridad y soberanía alimentaria.

- Recuperar productos y especies nativas a través del intercambio de semillas y cultivos dentro de las comunidades, entre ellas y la población en general con la participación activa de las mujeres.

- Reivindicar y fortalecer las identidades de los pueblos amazónicos y andinos, recuperando el uso de las lenguas originarias.

- Incorporar a los sabios(as) ancianos(as) como fuente de saberes acumulados históricamente que orientan y defienden la identidad de los pueblos amazónicos y andinos.

- Impulsar la vigilancia y monitoreo ambiental participativo desde las organizaciones locales para prevenir la afectación de derechos y el incremento de los conflictos que genera el extractivismo.

- Acudir a la justicia internacional para buscar sanciones contra empresas multinacionales violadoras de derechos. Proponer e impulsar instrumentos políticos para ello.

El FOSPA se solidariza con los pueblos afectados por las guerras, la intervención de sus territorios y la criminalización de la protesta de los defensores/as de derechos que les obliga a abandonar sus territorios.

Los pueblos amazónicos y andinos reunidos en el VIII FOSPA reafirmamos nuestro compromiso con la vida y la Naturaleza, convocando a construir y fortalecer una gran alianza de los pueblos basada en el reconocimiento y respeto de nuestra diversidad y convicciones pero también de nuestros disensos. Siguiendo el camino trazado por los Foros Sociales Panamazónicos, el llamado a la lucha y la resistencia continúa.

Tarapoto, 1 de mayo de 2017






FUENTE: https://movimientos.org/es/content/carta-de-tarapot%C3%B3


En tiempos donde las inundaciones afectan a nuestro territorio surge siempre la interrogante sobre alternativas o formas de adaptación adecuadas para evitar daños y pérdidas. Los camellones son un recurso de origen ancestral para evitar la pérdida del cultivo a partir del drenaje del exceso de agua. Actualmente en algunos lugares del Beni se están implementando camellones adaptados para drenar, almacenar agua, para salvar al ganado y mantenerlo con un peso estable. A continuación un artículo de la FAO explica más del proyecto que están desarrollando.
[FAO, Bolivia 02/03/2015]

Los camellones tienen origen precolombino; se cree que son producto de un estadio avanzado de las culturas antiguas buscando responder a las inundaciones y a los periodos secos. En el Beni se encuentran camellones de formato variado, como una respuesta tecnológica a los cambios de clima que caracterizan a la región. Son parte integral del proceso de adaptación al ecosistema dadas las necesidades humanas.

Arqueológicamente, se ha establecido que los camellones son básicamente sistemas de drenaje que son más útiles para resolver el exceso de agua a causa de las lluvias. Sin embargo, actualmente se los ha adaptado a los tiempos modernos a través de la construcción de pequeños diques circundantes que permiten crear grandes reservorios de agua, además de mantener sus formatos elevados para así poder estar por encima de los niveles de agua. La doble función como mecanismo de acopio de agua para el tiempo seco y de locación de altura para el tiempo de inundación, ha convertido a los camellones en útiles herramientas de adaptación y gestión territorial frente a escenarios de cambio climático.

Oscar Saavedra, Director de la organización no Gubernamental “Amazonía Sostenible” nos relata su experiencia de investigación e implementación de lomas o camellones y su sinergia de trabajo para complementar y modificar procedimientos que aumenten la eficiencia de las lomas, con el equipo técnico de la Unidad de Emergencias y Gestión de Riesgo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Bolivia. “Los camellones fueron desarrollados como una lógica moderna, primero ante dudas sobre si esta tecnología serviría o no como respuesta a las constantes inundaciones y sequias observadas en la actualidad; o sobre si podrían o no ser una respuesta que guie y solucione los mencionados problemas en el Beni. Definitivamente hoy el avance, la practicidad y la expansión que está teniendo este tema, muestra que sí son una respuesta. Este es el origen de los camellones, pensando en la comprensión del pasado como una respuesta para el presente”.

En este sentido, se buscó crear una respuesta efectiva de gran utilidad e impacto para el sector agropecuario y que además sirva de ejemplo para las tareas de adaptación. Es así que la FAO, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en coordinación con Amazonia Sostenible; a través de un proyecto conjunto para fortalecer la seguridad humana en comunidades indígenas, han llevado a la realidad la construcción de lomas o camellones, estrictamente pensados para resolver el problema pecuario en este caso. El proyecto aportó también con una serie de elementos muy importantes como el riego, el manejo del suelo, el manejo del agua, la adaptación de estos dos sistemas, inclusión de sistemas de ensilaje y henificado para poder acopiar y conservar alimentos, sobre todo en momentos de crisis; todos ellos con la visión de no solo encontrar soluciones para salvar al ganado sino además poder preservar el peso y las condiciones fisiológicas del mismo, hecho que implica un paso tecnológico muy importante para el Beni.

Los camellones se iniciaron en el periodo 2009-2010 en Santa Ana del Yacuma con la construcción de la primera loma provista de zanjas circundantes estrictamente en la lógica precolombina. En términos de innovación, se desarrolló toda la mecánica constructiva, dado que se pretendía mostrar que con tractores agrícolas, sistemas de carrioles o accesorios sencillos podría responderse a la adversidad, de manera que los municipios y las comunidades también pudieran en el futuro de manera autónoma seguir adelante con este modelo. A partir de esta experiencia, se ha iniciado un proceso de réplica en diversos municipios del Beni como ser San Andrés, San Javier y finalmente San Ignacio de Moxos. Producto de lo anterior, se puede afirmar que la construcción de camellones es un modelo de adaptación perfectamente viable, dadas las condiciones de los municipios y del departamento en general.

La gobernación desde el año pasado, tomando como ejemplo las primeras lomas re diseñadas y adecuadas por la FAO para un contexto de uso sostenible ganadero, ahora ha presupuestado una serie de modelos de camellones para varias comunidades, hecho que sugiere que la construcción de camellones se está convirtiendo gradualmente en una política pública que va a escalar a niveles departamental y nacional.

“Lo más difícil está hecho, la respuesta está en pie, queda ahora maximizar los beneficios para las comunidades; se debe consolidar este modelo de adaptación al cambio climático, pues responde muy bien para el sector ganadero. El Beni tiene este camino y ningún otro” sostiene Saavedra.

FUENTE:  https://obccd.org/2015/03/04/camellones-ubicarse-por-encima-de-las-inundaciones-es-justamente-la-solucion/
Añadir leyendaTrasvase Proyecto Especial Tambo Ccaracocha que conecta el agua de Huancavelica con Ica. Fuente: ObservatorioClimático.org


Tuvimos que esperar hasta finales del 2016 para que 17 regiones del territorio nacional sean declaradas en emergencia hídrica y así empezar a creerle al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático que, en el 2014, señaló que el Perú era uno de los 12 países que ya sufren los golpes del estrés hídrico por el cambio climático. Sin embargo, para algunas regiones, como Ica, este problema tiene ya muchos años.

A pesar de encontrarse en una zona desértica, Ica cuenta con una importante reserva de agua: el acuífero de Ica-Villacurí. Este permitió que, por ejemplo, entre 1991 y el 2011 la región expanda 25 veces sus plantaciones de espárragos –uno de los cultivos con mayor demanda hídrica–. No obstante, la sobreexplotación formal e informal del recurso para la agricultura en general llevó a que esta región sea declarada en emergencia hídrica desde el 2011, lo que ha derivado desde entonces en propuestas de proyectos hídricos de hasta US$1.000 millones para intentar solucionar el tema.

Luego de dos años de intensas discusiones entre los gobiernos de Ica y Huancavelica y el Gobierno Central, durante el III GORE Ejecutivo se anunció que estas regiones llegaron un acuerdo respecto a un conflicto de más de 70 años por el manejo del agua. A cambio de un canon hídrico, Huancavelica cederá, por medio de trasvases, suficiente agua como para mantener viva la agricultura en Ica.

Luego de cerrado el acuerdo, llamó la atención la manera como fue resaltada la noticia. Incluso el presidente Pedro Pablo Kuczynski escribió en Twitter: “La falta del agua en Ica tendrá solución. Huancavelica proveerá este recurso al pueblo iqueño”. Pero el agua tampoco sobra en Huancavelica. La región sufre de sequías durante la época de estiaje y, de hecho, desde agosto del 2016 sus autoridades vienen pidiendo que sea declarada en emergencia hídrica.

En la gran mayoría de casos, optar por construir trasvases es sinónimo de sobrecostos y de conflictos sociales, ambientales y económicos. Cuando nos referimos a trasvases de agua podemos encontrar ejemplos de todo tipo.

En España, el trasvase Tajo-Segura, con muchos conflictos sociales y políticos, aporta aproximadamente 2.400 millones de euros al PBI de ese país y más de 100.000 empleos. En Lesoto, por temas de corrupción, el costo del trasvase que cede agua a Sudáfrica se cuadruplicó y llegó a US$8.000 millones. Actualmente ha cedido tanta agua que el país está importando alimentos que ya no puede cultivar. Y en Australia, el río Snowy cedió tanta agua que el caudal bajó en 90%, lo que ha llevado a una severa crisis económica en las comunidades cercanas a la cuenca, pero también a un importante desarrollo de la agricultura y el turismo para las comunidades de la cuenca receptora.

Los trasvases deben ser tomados como la alternativa final para solucionar sequías. Si no hay un cambio en los patrones de consumo (industriales y domésticos), la nueva fuente de agua tampoco será suficiente. Huancavelica viene cediendo agua a Ica desde 1945, cuando se construyó el trasvase de la laguna Choclococha hasta el río Ica. Pero ya no basta. Ahora, cuando la ANA ha declarado que de continuar esta gestión del agua, en diez años, más del 75% de áreas de cultivo en Ica se verían en peligro, el gobierno quiere invertir S/630 millones en otro respirador artificial.

Si es la gestión del agua en Ica lo que ha derivado en una grave sequía, ¿por qué no replantear la forma como se viene utilizando el agua en lugar de invertir millones en proyectos que van a permitir seguir funcionando de la misma manera? Destinar más dinero debe dejar de ser la única solución para resolver errores.


FUENTE: https://danielmacera.lamula.pe/2017/03/24/ica-y-huancavelica-conflicto-hidrico-de-70-anos-busca-ser-resuelto-con-polemicos-proyectos-de-trasvases-de-agua/danielmacera/



Por Nylva Hiruelas/Magali Zevallos

Jorge Aparcana, coordinador del área del desarrollo local sostenible de Codeh Ica habla sobre los efectos que ha causado la inversión privada en el Valle de Ica. Señala que la agroexportación es voraz en consumo y extracción del recurso hídrico porque ha concentrado los mejores pozos de agua dejando a la población y sus pequeños agricultores sin agua de calidad. Afirma que la presencia del Estado es débil porque no regula el uso hídrico de la inversión privada que busca convertir todos los desiertos en zonas productivas. Plantea que se debe regular y aplicar un plan regional que establezca los límites de la expansión de la agroexportación.

Ica atraviesa una crisis de disponibilidad de agua. Sin embargo, se sigue avalando la explotación de este recurso por los beneficios económicos de la agroexportación…

La escasez que está viviendo el Valle de Ica demuestra que el modelo agroexportador que han impulsado los diferentes gobiernos -desde Fujimori hasta Humala- es un esquema absolutamente fallido. Al igual que el esquema minero, el modelo agroexportador es el mismo: extraer al máximo los recursos naturales, en este caso el agua. Hay una irracional lógica productiva que piensa que es un recurso infinito, esa realidad expresa que estamos ante una profunda crisis de este modelo de desarrollo que ha traído: mayor pobreza, una agudización de los problemas sociales, un trastrocamiento del equilibrio ecológico y agotamiento del recurso más preciado que tenemos en Ica, el agua.

¿Por qué se da continuidad a un modelo que está afectando el derecho al agua?

Hay una agresiva campaña mediática que sostiene que si no hay inversión para trasvasar agua y aumentar la oferta hídrica en el Valle de Ica, la inversión privada se va a ir, y eso va a generar un enorme problema social porque son generadoras de empleo. Como representante de un organismo de derechos humanos, creemos que la inversión privada es necesaria, la agroexportación no debe de irse de Ica y es importante, pero no se puede seguir sobreexplotando el agua.



Los agroexportadores han ganado millones de euros y dólares exportando espárragos, uva de mesa, y otros productos, es hora de que se comprometan a reponer el daño ocasionado, con proyectos de recuperación acelerada del acuífero del Valle de Ica. Eso se logra con programas de cosecha y siembra de agua, reforestación, no hay otro camino, que incluya proyectos productivos para los pequeños agricultores, que se hagan proyectos productivos para las comunidades empobrecidas de Huancavelica y Ayacucho.

En la última década hay una disputa real por el agua, por un lado las poblaciones denuncian contaminación y la falta de acceso a este derecho fundamental, y por otro, se prioriza su uso para las actividades económicas.

Ica es parte del problema global en el mundo, y la agroexportación entendida como una explotación irracional de agua que impone patrones de cultivo que son insostenibles para nuestra realidad, como es la producción de espárragos, alcachofa, papikra, o la uva de mesa; esos productos tienen una gran demanda hídrica. Para la producción del espárrago necesitas 2 mil litros de agua por kilogramo de espárrago.

El modelo económico en Ica es irracional, la agroexportación es voraz en la extracción del recurso hídrico y además la sobreexplotación de los suelos, eso trae consecuencias ambientales. Estamos perdiendo el caudal ecológico, en menos de 30 años se ha acelerado la pérdida de la napa freática. Esto se ha profundizado desde el primer gobierno de Alan García, y más aún con la aplicación del modelo neoliberal de Fujimori cuando hace el cambio de la Constitución y liberaliza los mercados y brinda un marco normativo para favorecer la inversión privada. Ica se ha convertido en una suerte de feria donde se compra y se vende al mejor postor los recursos naturales.

¿Cuáles son los problemas generados con el boom agroexportador?

Nos ha llevado a esta situación de absoluta precariedad, se calcula que quedan apenas cinco o siete años de agua, lo dicen los propios agroexportadores. La agroexportación ha secado los pozos para consumo humano, y ha habido también afectación al pequeño agricultor, esta actividad no ha parado y la tendencia es que haya una mayor expansión porque quieren convertir todos los desiertos en zonas productivas para vender productos perecibles a los mercados norteamericanos y europeos, no les importa que la población de Ica se quede sin agua.

Se están llevando del Valle el agua de la mejor calidad, entubada de manera subterránea, para que a través de un sistema tecnificado, garantizar el riego de sus miles de hectáreas. Se está priorizando el agua para los agroexportadores.

¿Cuáles son las poblaciones más afectadas?

Los puntos críticos de todo el Valle de Ica están entre los distritos de Los Aquijes, Pueblo Nuevo, Pachacutec y Santiago, donde Agrokasa y otros fundos con mucho poder económico y político han concentrado pozos. Con esa problemática también se han agudizado los problemas sociales para la ciudad. La empresa prestadora de servicios de agua potable y el alcantarillado para la ciudad de Ica, Emapica, ha perdido aproximadamente el 60% de pozos, se han secado, eso pone en riesgo el consumo humano para la ciudad de Ica.

¿Por qué los pequeños agricultores de Ocucaje no están de acuerdo con proyectos para captar agua?

Son alrededor de 700 pequeños productores que riegan y dependen única y exclusivamente de esta agua superficial. La preocupación de los pequeños productores es por la falta de proyectos integrales, se está desvistiendo a un santo para vestir a otro. Se ha optado sin consulta alguna y pasando por encima del derecho de las comunidades, por proyectos para captar agua.

La Universidad Católica ha hecho varios estudios, y afirman que ese proyecto es inviable por varias razones: primero, no se ha consultado con la gente, está desinformada y eso activa un nuevo conflicto; segundo, la disponibilidad, el comportamiento del caudal, la secuencia y el flujo del líquido elemento en esta parte de la cuenca no garantiza que esa agua sea permanente; y advierte que se va a invertir 105 millones de soles para un proyecto que no va a ser rentable.

¿El Estado no está ejerciendo su labor fiscalizadora?

Los iqueños estamos pagando los platos rotos de la carencia de un Estado que es débil, que no planifica ni regula, un Estado que está capturado por los operadores de los inversionistas y empresarios aglutinados en la Confiep. En Ica se da una situación terrible porque se ha concentrado el poder político y económico.

La agroexportación debe continuar, pero tiene que cambiar el patrón de cultivo, tiene que regularse, sancionarse y cerrarse los pozos ilegales. Se tiene que aplicar un plan regional que establezca los límites a la expansión agroexportadora, e implementar políticas públicas para reactivar al pequeño productor porque es el que garantiza la alimentación.

En este contexto de escasez de agua, ¿por qué se levantó la veda en el distrito de Ocucaje?

El tema de Ocucaje es la mejor expresión del tráfico de influencias, donde la ANA (Autoridad Nacional del Agua) a través de sus operadores han levantado la veda en julio de 2014, para apropiarse de suelos para hacer un gran fundo agroexportador, y eso ha generado problemas, porque habiendo veda irrestricta, agrícola La Venta -en un mes y medio- perforó pozos para poder ampliar el desierto y convertirlo en un fundo agroexportador de uva, y eso ha generado un nuevo conflicto.

¿La población de Ica consume agua de calidad?

La agroexportación han concentrado los mejores pozos, a la población les han quitado la posibilidad de consumir agua de calidad. La situación del agua de consumo humano es crítica, porque hay pueblos que tienen una hora al mes, como es el caso de Ocucaje y hay otros pueblos que apenas tienen una hora a la semana, como es el caso de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, y en otros con más suerte, tres horas a la semana. La expansión acelerada de la agroexportación ha hecho que perforen miles de pozos, se calculan que son 2.500 pozos, que están agotando la napa freática, pero no solamente ha afectado la pequeña producción agrícola, también ha secado la mayor cantidad de pozos de agua de consumo humano.



Todo el valle tiene problemas de escasez de agua para consumo humano, siendo el más crítico los distritos de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, Pachacutec y Santiago.

Sin embargo, la agroexportación ha generado crecimiento económico y generación de empleo.

Es verdad que la agroexportación genera empleo, pero también genera mucha pobreza, porque las condiciones laborales son precarias, hay una pérdida acelerada de derechos laborales, en Ica está ‘prohibida’ la sindicalización. Trabajador que se organiza en sindicatos inmediatamente lo despiden.

El presidente regional, Fernando Cillóniz, manifiesta que Huancavelica se va a beneficiar con el canon hídrico y con obras.

La parte de arriba de Huancavelica es por excelencia zona alpaquera. En torno al trasvase hay cinco comunidades: Carahuancho, Choclococha, Santa Inés, Santa Ana y Pilpichaca, que son las principales opositoras a cualquier proyecto de ampliación, o de construcción de alguna infraestructura para ampliar oferta hídrica abajo. Desde Codeh Ica planteamos que esto no es viable, porque es irracional producir el espárrago donde el 90 % de su composición es agua en un desierto tan terrible como el que tenemos.


Lo que buscan los agroexportadores es ampliar la frontera agrícola, piden ampliar la oferta hídrica en el Valle, eso significa ampliar el trasvase. Arriba hay oposición, porque el colector estaría afectando a uno de las principales fuentes de vida que son para ellos los bofedales y humedales.

¿Qué solución se debe dar a nivel del gobierno central y regional?

Desde Los Molinos hacia aguas arriba se pueden hacer medianas represas, con un sistema escalonado de pequeñas represas se permitiría recargar el acuífero, garantizando agua todos los meses del año a los pequeños agricultores en la parte alta, media y baja; y esos puquiales que hoy son aguas puras de consumo humano podrían ser perfectamente traídas a la ciudad, se trata de tener un enfoque integral, consultando a las poblaciones.

FUENTE:
http://elgranangular.com/blog/entrevista/el-modelo-economico-en-ica-es-irracional-la-agroexportacion-es-voraz-en-la-extraccion-del-recurso-hidrico/


La presente reflexión aborda los retos que enfrentan en la actualidad tanto las estrategias ancestrales de producción de conocimientos de las comunidades campesinas como las metodologías privilegiadas por los sectores académico-científicos; ambas ante contextos cambiantes que exigen su evaluación. La apuesta por una postura integradora que sea capaz de continuar con la búsqueda de conocimientos verificables pero que al mismo tiempo esté abierta a las necesidades subjetivas de las comunidades representa un reto que vale la pena afrontar.



La luz se filtraba ya por las rendijas del techo de láminas de la casa que habitaban Mariano, su esposa Pascuala y sus tres hijos, Juan, Miguel y Lorenzo, de tres, seis y ocho años de edad. Todos se habían levantado desde hacía rato. Acababa de pasar la fiesta del santo patrono y hacía días que el viento soplaba poco, el calor aumentaba y en la punta de las montañas con frecuencia se veían nubes negras, todas ellas señas de que era el tiempo de sembrar la milpa. Tenían lista su semilla de maíz olotón que escogieron de las mejores mazorcas de la cosecha del año anterior. Habían seleccionado también el frijol de guía que echarían con el mismo maíz; el botil lo echarían hasta después de la primera limpia, al pie de las matas de maíz, cuando ya estuvieran algo crecidas, casi al mismo tiempo que el chilacayote. Esta sería la segunda vez que Miguel acompañaría a Pascuala, a Lorenzo y a Mariano en la siembra; ahorita solo ponía el abono de borrego en cada hoyo que Mariano hacía con la coa donde Pascuala ponía cinco semillas (decía que una era para su chulel), que ella misma tapaba con sus pies. Lorenzo, en surco aparte, trataría este año de hacer solo todas estas tareas. Pascuala estaba particularmente alegre porque Mariano le había prometido dejar un pedacito de la parcela (en la planada, donde la tierra era mejor) para probar el maíz negro que el domingo habían traído del mercado de la cabecera municipal, con el que ella había preparado un atole muy espesito y unos pitulitos bien sabrosos para ofrecerlos al Tatik Dios en su milpa. Lo sembrarían al parejo de su propio maíz, poniéndole agua si la cuaresma se alargaba, y vigilándolo muy seguido para limpiarle la mala hierba, para que el zanate no sacara las semillas, o para que el jolom no se comiera las raíces...

Esta narración con personajes ficticios se basa, sin embargo, en situaciones reales. Es el establecimiento de la milpa, el inicio del ciclo agrícola en la región de Los Altos, las montañas centrales del fronterizo estado de Chiapas, en México. El relato puede interpretarse con sentido literario únicamente, en función de su contenido narrativo. Puede también interpretarse con cierta nostalgia y pesar por referirse a un proceso de producción agrícola que desaparece rápidamente. La intención, sin embargo, es utilizarlo de preámbulo a la presentación de algunas ideas sobre el conocimiento campesino y sus orígenes. Estas ideas han surgido de poco más de 30 años de trabajo en comunidades agrícolas de ascendencia maya (tsotsiles y tseltales) con proyectos de desarrollo agrícola Esta retrospectiva se nutre de una diversidad cambiante de enfoques de investigación-acción que en ese lapso han transcurrido desde lo convencional (elaboración de diagnósticos, aplicación de encuestas, realización de entrevistas, ensayos experimentales, parcelas demostrativas, capacitación, etc.) hasta lo pretendidamente innovador (talleres comunitarios, intercambios de experiencias, investigación participativa, escuelas de campo, etc.), yendo y viniendo de otras no pocas técnicas de trabajo agronómico y antropológico. Hoy día me parece posible identificar las razones por las que la investigación científica institucionalizada, a pesar de los muchos y grandes esfuerzos que ha realizado, tiene aún serias dificultades para incidir significativamente en la práctica productiva tradicional de la región.

La narración inicial permite identificar los conocimientos surgidos directamente de las comunidades rurales, conocimientos no científicos pero enmarcados en un contexto concreto que les otorga su sentido más genuinamente humano: su carácter utilitario. Decimos conocimiento no científico porque no surgió de las entidades que se atribuyen el mérito de ser las fuentes acreditadas de conocimiento verdadero, y que consideran al método científico como la única forma eficaz de resolver los problemas productivos. El conocimiento agrícola campesino surgió de estrategias diferentes a las que sigue y pretende seguir la ciencia.

Las diferencias entre conocimiento campesino y conocimiento científico, sin embargo, no son excluyentes ni irreconciliables, sino que obedecen a rutinas propias de escenarios sociales distintos. Las circunstancias de crisis ambiental y social actuales son propicias para intentar un cambio de actitud de unos y otros actores sociales, lo que permitiría una interacción maravillosa entre campesinos y científicos, con resultados benéficos para ellos, la humanidad y el planeta. Argumentar sobre estas ideas es la pretensión de este artículo. Al final se proponen algunas acciones con la intención de motivar esos pequeños cambios.
Conocimiento generado sin el método científico

El conocimiento campesino es un conocimiento necesario, que surge directamente de las expectativas y capacidades de cada individuo y en el transcurrir de la propia vida social comunitaria, todo ello organizado en función de los recursos disponibles y con el objetivo de obtener lo necesario para reproducir los ciclos naturales de los cultivos y los ciclos socioculturales de las personas, esto es, para vivir y mantener una familia en una comunidad. A falta de nombres apropiados, designaremos esas formas generadoras de conocimiento no científico utilizando sus atributos principales: intencional (inductivo), empírico (retención selectiva) e institucional (sistematización de experiencias). El recuadro muestra algunos ejemplos de cada uno de ellos.

 


Inducción campesina

El conocimiento inductivo lo genera intencionalmente el campesino a partir de los recursos que tiene y con la pretensión de mejorar los procesos o los productos resultantes. Probar una semilla conocida pero proveniente de otras regiones, modificar los diseños de siembra de las especies de la parcela, mover las fechas de siembra, etc., son algunos ejemplos de modificaciones intencionales de lo que se hace, sin tener como impulso alguna necesidad apremiante. Esta forma de “investigar” tiene varias importantes semejanzas con la investigación científica convencional y en más de una ocasión se le ha llegado a considerar como “experimentación campesina”.

La inducción campesina difiere de la experimentación científica, sin embargo, en tres aspectos operativos fundamentales. La inducción campesina se basa en la transformación de las condiciones iniciales de forma tal que el “testigo” desaparece. De igual forma, las modificaciones a la condición inicial son exclusivas de cada sitio (no hay repeticiones). Finalmente, la evaluación de los resultados se realiza con criterios francamente utilitarios de carácter local (no siempre son los volúmenes de producción) y con mucha frecuencia se orientan a satisfacer expectativas “subjetivas”, de carácter social o cultural: sabor, facilidad de manejo o preparación para el consumo, o simplemente el “prestigio” de ser innovador. En la experimentación científica, la condición testigo y las repeticiones (los tratamientos) son la base para argumentar la veracidad universal de sus resultados (conocimiento). Así vistas, ambas estrategias parecen divergir: la inducción campesina hacia la diversidad localmente utilitaria, la experimentación científica hacia la universalidad cognoscitiva.
Retención selectiva

La retención selectiva es la consecuencia lógica de la inducción campesina, con la diferencia de que ahora las modificaciones son “involuntarias”. En el desarrollo del ciclo agrícola, en cada práctica, se repite un proceso básico que “garantiza” resultados satisfactorios esperados, puesto que han sucedido antes. Si nada cambiara el proceso siempre sería el adecuado. Sin embargo, las condiciones necesarias para el ciclo (naturales, sociales, económicas) cambian continuamente creando situaciones diferentes cada vez, con frecuencia inesperada e indeseable: prolongación de la temporada seca, huracanes, incendios, migración de los jóvenes, atención de cargos religiosos, etc. De esta forma el ciclo agrícola se desarrolla, se revisa y se renueva continuamente, ajustando “al vuelo” las prácticas y los materiales, y evaluando el efecto de los cambios sobre el patrón básico deseado y los resultados esperados.

Las propias especies cultivadas o silvestres ajustarán sus procesos para adaptarse a los cambios, y el campesino solo debe ser cuidadoso al seleccionar las mejores, o creativo para diseñar dispositivos para aprovecharlas. Probar varias alternativas ante una eventualidad tendrá las mayores probabilidades de enfrentar los problemas, creando en el camino la diversidad genética o tecnológica. El resultado exitoso será el criterio para repetir las mejores modificaciones en el ciclo entrante. Por el contrario, si la modificación falló porque los resultados no fueron los esperados, la nueva práctica o recurso se abandonará. Muchas pruebas generarán varias alternativas: la diversidad agrícola, en su sentido más amplio, ha sido el producto principal de la retención selectiva.
Salta a la vista la solidez de las innovaciones surgidas de la retención selectiva, que se vale de la creatividad individual para generar soluciones duraderas y eventualmente colectivas. Ha sido el mecanismo de creación de las múltiples tecnologías agrícolas, de los sistemas productivos diversificados, de la enorme diversidad genética que hoy sustenta a la humanidad, de los policultivos y las especies de uso múltiple y diversificado.

Sin embargo, vale la pena enfatizar la principal debilidad de la retención selectiva como método para generar conocimiento agrícola: el tiempo necesario para que funcione. Ante la globalización de la economía, el crecimiento demográfico y el deterioro ambiental, ya no son posibles los largos plazos para evaluar los cambios empíricos para generar alternativas. Las necesidades crecen y los recursos se agotan. La pertinencia ambiental y productiva de las tecnologías campesinas cede terreno al discurso productivista de una sociedad consumista.
Conocimiento institucional

El conocimiento institucional viene a ser el crisol para cohesionar las dos formas anteriores de generar conocimiento. Se apoya en la naturaleza social de la especie humana, en la necesidad de interaccionar con sus semejantes. Cada vida individual tiene sus motivaciones, sus intereses y sus expectativas, que inducen a explorar el mundo que la rodea, incluyendo su ambiente social. Las experiencias y conocimientos personales son el fundamento de las reacciones (individuales o colectivas) a los cambios contextuales, sean del grupo social donde se vive o del ambiente natural que los sustenta. La sobrevivencia de los individuos y los grupos sociales son el mejor criterio de la validez del conocimiento presente y aplicado. La vida misma es la mejor prueba de la pertinencia de lo que se sabe. Todos los individuos, todas las familias, todas la comunidades tienen experiencias que estructuran sus vidas, individuales o colectivas, experiencias que buscan reproducir los ciclos biológicos de las plantas y los animales que utilizan, pero también el ciclo social, cultural de la comunidad de la que forman parte. Los calendarios agrícolas se fusionan con las fiestas y ritos religiosos, los días de mercado concentran diversidades y propician intercambios, se conocen otros gustos, se sabe de otras formas de producir. Se intercambia lo que se tiene por lo que gusta y se quiere tener, comparto y ayudo, para que me compartan y me ayuden…
Utilidad: criterio campesino para la validación del conocimiento

Además de las formas de generación del conocimiento campesino, es importante considerar también su proceso de transmisión. Los conocimientos de técnicas, condiciones ambientales (suelos, clima, plagas), fechas apropiadas, características de las especies biológicas y necesidades de trabajo, se adquieren directamente en la práctica productiva. El conocimiento empírico se transmite de padres a hijos y acompaña las herencias materiales que mantienen los linajes. El conocimiento se incrementa con los intercambios en los momentos de interacción comunitaria, cuando los mercados y fiestas religiosas juegan un papel de gran importancia. Sin embargo, el criterio fundamental para decidir la permanencia del conocimiento, su validez y adopción, es su pertinencia cultural, esto es, su capacidad para satisfacer las necesidades naturales, individuales, culturales y sociales de las personas y los ciclos productivos.

Todo el proceso cognitivo campesino se mueve entonces en función del carácter utilitario del conocimiento que se genera. Cuando lo que se sabe no sirve para resolver los problemas cotidianos, el conocimiento pierde su carácter de herramienta para la sobrevivencia y se queda en información que se tiene pero que no se usa.

Lamentablemente, la situación que se vive en las comunidades rurales (pérdida de la fertilidad del suelo, bajos niveles de producción, escasez de nuevas tierras agrícolas, etc.) desafía a la estrategia campesina de generación de conocimiento y desalienta a las nuevas generaciones campesinas induciéndolas a buscar opciones fuera de sus comunidades. La migración impide la generación de conocimiento pertinente y rompe el proceso de transmisión generacional y comunitario. Los recursos naturales se pierden, pero se pierde también el conocimiento sobre ellos. Las universidades enfrentan el desafío de rebasar en los hechos las promesas de sus nuevas orientaciones interculturales y, además de sus esfuerzos por revalorar los saberes comunitarios, enfrentan el enigma de enseñar a los jóvenes provenientes de comunidades campesinas las habilidades técnicas o productivas que necesitan para retornar a ellas y utilizarlas para vivir dignamente de acuerdo con sus contextos culturales.
Algunas sugerencias

La principal intención de este artículo es argumentar sobre la existencia de formas no científicas de generar conocimiento. Con ello de ninguna manera queremos menospreciar el conocimiento campesino, sino destacar precisamente su riqueza, trascendencia y pertinencia para la solución de los grandes desafíos que se enfrentan globalmente hoy día. El conocimiento campesino ha generado casi todo el germoplasma que alimenta y sostiene a la humanidad y su riqueza tecnológica ha demostrado con creces ser altamente coherente con los ciclos naturales. Sin embargo, los cambios sociales y económicos mundiales avasallan a las comunidades campesinas y han puesto en riesgo sus estrategias de vida, entre ellas su conocimiento.
 Diversidad de maíz del oeste de Tlaxcala, México. Feria del Maíz y de las Semillas Nativas, Grupo Vicente Guerrero. Juliana Merçon



El sector académico no ha consolidado aún una estrategia adecuada a la necesidad de colaborar con las comunidades rurales en la búsqueda y solución de los retos alimentarios y de buen vivir que se enfrentan. A pesar de lo mucho que se dice hacer en favor del desarrollo de las comunidades campesinas, ya sea desde la academia o desde las instancias gubernamentales, lo cierto es que su pobreza y marginación social continúan poniendo en duda la pertinencia de los innumerables programas de “desarrollo” que han pretendido mejorar sus condiciones de vida.

Para iniciar los cambios para una mejor interacción, en primer lugar es necesario que los científicos reconozcan que el método científico no es la única forma de generar el conocimiento para enfrentar los problemas productivos que se viven en la mayoría de las comunidades campesinas. Sobre esta premisa es posible ver que la ciencia y el corpus de conocimiento campesino pueden interaccionar muy exitosamente.

Para enfrentar la incredulidad, muy común ya en las comunidades campesinas, respecto a soluciones nuevas a sus viejos problemas, es indispensable identificar los puntos en los cuales el conocimiento local ha llegado a sus límites y donde el conocimiento científico no ha podido o no ha querido incursionar. La ciencia puede aportar al conocimiento campesino información de detalle y herramientas para acopiarla, técnicas y diseños para la evaluación rápida de ensayos, contribuyendo así al proceso de toma de decisiones. En retribución puede recibir del conocimiento campesino criterios e indicadores de pertinencia para la investigación científica que la orienten hacia la atención de líneas prioritarias de desarrollo local, de acuerdo a las expectativas de la gente. Quizás todo lo que se necesite para empezar sean solo pequeños cambios de actitud.

Sin abandonar nuestras pretensiones de conocer el mundo tal como es, los académicos debemos también dedicar esfuerzos a construir los escenarios sociales de acuerdo a cómo cada comunidad quiere que sea. La objetividad, lo abstracto, lo universal, lo cuantitativo, lo conceptual, el prestigio académico quizás deban hacer un poco de espacio a la subjetividad, lo local, lo cualitativo y utilitario, que es nuestro compro¬miso social. Vale la pena intentarlo... Trinidad Alemán Santillán
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.
taleman@ecosur.mx

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