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“Ha corrido mucha agua bajo el puente” dice el dicho popular y en el caso de la ANA han pasado 10 años como «el ente rector y la máxima autoridad técnico – normativa del Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos». Sabemos que mucha de la crítica a esta institución está centrada en que la Autoridad no ha dejado de ser una dependencia del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), siendo esta una de sus principales limitaciones.

Es verdad que mantenerse dentro de esta dependencia y no tener “mayor autonomía” sigue sugiriendo una cierta parcialidad sectorial que va en contra de la supuesta gestión integrada de recursos hídricos que en todos estos años ha venido implementando la ANA. El hecho de que la ANA se quede en el MINAGRI deja ver una autoridad “sin la capacidad y legitimidad para encarar los enormes retos de la gestión multisectorial y por cuencas de un recurso tan complejo en el Perú”[1], más aún cuando tiene que abordar las cuencas en donde existe intervención de los proyectos mineros.

Pero más allá de esta crítica central, lo que queremos abordar en este recorrido es la forma como ha venido otorgando en estos 10 años la ANA los derechos de uso de agua a las empresas mineras.

Es importante recordar que la ANA es la institución encargada de “otorgar, modificar y extinguir, previo estudio técnico, derechos de uso de agua, así como aprobar la implementación, modificación y extinción de servidumbre de uso de agua, a través de los órganos desconcentrados de la Autoridad Nacional”[2]. Esta Autoridad tiene presencia en el país a través de los órganos desconcentrados denominados Autoridades Administrativas del Agua – AAA y las Autoridades Locales del Agua- ALA que son los niveles más cercanos a los territorios de explotación minera y tienen la función de “otorgar permisos de uso de agua de acuerdo a la Ley de Recursos Hídricos y su Reglamento”[3].

Pero ¿cuál es el reglamento que tienen que aplicar la ANA en estas zonas? Haciendo un poco de historia, es importante resaltar que el año 2010 la ANA aprobó el Reglamento de Procedimientos Administrativos para el Otorgamiento de Derechos de Uso de Agua (DUA). Luego, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), a través de algunos decretos supremos[4] estableció disposiciones con la finalidad de reducir los plazos que deben cumplir los proyectos de inversión privada.

En el año 2014, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) se pronunció en los medios de comunicación sobre la demora de la ANA para obtener licencias de uso de agua [5]. A los meses, el Congreso de la República aprobó la Ley 30230, estableciendo medidas tributarias y simplificando los procedimientos y permisos para la promoción y dinamización de la inversión en el país, algo que nosotros hemos denominado como el “paquetazo ambiental”. Es decir este cambio se realizó en medio de una campaña agresiva que tenía entre otros objetivos presionar a la ANA para seguir reduciendo los plazos de ejecución de los procedimientos que deben cumplir los proyectos de inversión pública y privada.

En ese marco, el Ministerio de Agricultura aprobó el decreto supremo 023-2014 – MINAGRI, que modificó el Reglamento de la Ley de Recursos Hídricos con el fin de agilizar los procedimientos administrativos de otorgamiento de licencia de uso para el desarrollo de la inversión minera.

En 2015 se aprobó la ley N° 30237 de “promoción de las inversiones para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible”, estableciendo la simplificación e integración de permisos y procedimientos, así como medidas de promoción de las inversiones. La ANA en este nuevo contexto tuvo que aprobar su nuevo “reglamento de procedimientos administrativos para el Otorgamiento de Derechos de Uso de Agua y de Autorización de Ejecución de Obras en fuentes Naturales de Agua” en donde se hacen cambios en las instancias administrativas y en los procedimientos administrativos para la entrega de licencias de uso de agua.

Estos cambios en la reglamentación sobre los derechos de uso de agua a empresas mineras muestran una “coalición política en donde una variedad de organizaciones gubernamentales (PCM, Congreso de la República, Ministerio de Agricultura) y privadas (SNMPE) se van poniendo de acuerdo en poner en agenda pública del Estado las modificatorias”[6] sólo tomando en cuenta la preocupación e interés de algunos de los actores que salen beneficiados con estos cambios y flexibilizaciones en la normativa hídrica”.

Mapa de licencias de agua en zonas de sequía. Fuente: Ojo Público. Infografía: La República


Cabe recordar que en la última investigación periodística de Ojo Público[7] se informa que a la fecha existen 1.810 licencias de uso de derechos de agua otorgados a 331 compañías mineras; 248 de las cuales obtuvieron licencias para extraer este recurso a perpetuidad. Por ejemplo, Southern tiene 15 licencias vitalicias (además de 9 autorizaciones temporales), seguido de las empresas Minsur con 6 licencias vitalicias. En tanto, Anglo American, minera que pertenece a una multinacional con sede en Londres, lidera el ranking de autorizaciones temporales con 15 de estas resoluciones. También la segunda compañía con más licencias de agua es la minera Buenaventura (tiene 39 a su nombre), accionista de Yanacocha y que tiene como presidente de directorio a Roque Benavides. Esta es la realidad, a diez años de la ANA: nada que celebrar y mucho por mejorar.











[1] El agua no es el problema, somos nosotros – Opinión | Ojo Público | Las historias que otros no te quieren contar http://ojo-publico.com/407/el-agua-no-es-el-problema-somos-nosotros vía @Ojo_Publico
[2] Ley de Recursos Hídricos, Artículo 15
[3] Reglamento de Organización y funciones de la Autoridad Nacional del Agua.
[4] 054 y 060 -2013 -PCM
[5] Diario Gestión 11-11-2014
[6] Ruth Preciado Jerónimo y Carmen Álvarez Gutiérrez Gobernanza del Agua en Zonas Mineras del Perú http://cooperaccion.org.pe/publicaciones/gobernanza-del-agua-en-zonas-mineras-del-peru-abriendo-el-dialogo/
[7] https://ojo-publico.com/467/sombras-y-vacios-en-el-manejo-del-agua-en-el-peru y https://duenosdelagua.ojo-publico.com/especiales/mapadelagua/





Fuente: http://cooperaccion.org.pe/como-se-decide-quien-tiene-agua-en-el-peru-a-proposito-de-los-10-anos-de-la-autoridad-nacional-del-agua/


Añadir leyendaTrasvase Proyecto Especial Tambo Ccaracocha que conecta el agua de Huancavelica con Ica. Fuente: ObservatorioClimático.org


Tuvimos que esperar hasta finales del 2016 para que 17 regiones del territorio nacional sean declaradas en emergencia hídrica y así empezar a creerle al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático que, en el 2014, señaló que el Perú era uno de los 12 países que ya sufren los golpes del estrés hídrico por el cambio climático. Sin embargo, para algunas regiones, como Ica, este problema tiene ya muchos años.

A pesar de encontrarse en una zona desértica, Ica cuenta con una importante reserva de agua: el acuífero de Ica-Villacurí. Este permitió que, por ejemplo, entre 1991 y el 2011 la región expanda 25 veces sus plantaciones de espárragos –uno de los cultivos con mayor demanda hídrica–. No obstante, la sobreexplotación formal e informal del recurso para la agricultura en general llevó a que esta región sea declarada en emergencia hídrica desde el 2011, lo que ha derivado desde entonces en propuestas de proyectos hídricos de hasta US$1.000 millones para intentar solucionar el tema.

Luego de dos años de intensas discusiones entre los gobiernos de Ica y Huancavelica y el Gobierno Central, durante el III GORE Ejecutivo se anunció que estas regiones llegaron un acuerdo respecto a un conflicto de más de 70 años por el manejo del agua. A cambio de un canon hídrico, Huancavelica cederá, por medio de trasvases, suficiente agua como para mantener viva la agricultura en Ica.

Luego de cerrado el acuerdo, llamó la atención la manera como fue resaltada la noticia. Incluso el presidente Pedro Pablo Kuczynski escribió en Twitter: “La falta del agua en Ica tendrá solución. Huancavelica proveerá este recurso al pueblo iqueño”. Pero el agua tampoco sobra en Huancavelica. La región sufre de sequías durante la época de estiaje y, de hecho, desde agosto del 2016 sus autoridades vienen pidiendo que sea declarada en emergencia hídrica.

En la gran mayoría de casos, optar por construir trasvases es sinónimo de sobrecostos y de conflictos sociales, ambientales y económicos. Cuando nos referimos a trasvases de agua podemos encontrar ejemplos de todo tipo.

En España, el trasvase Tajo-Segura, con muchos conflictos sociales y políticos, aporta aproximadamente 2.400 millones de euros al PBI de ese país y más de 100.000 empleos. En Lesoto, por temas de corrupción, el costo del trasvase que cede agua a Sudáfrica se cuadruplicó y llegó a US$8.000 millones. Actualmente ha cedido tanta agua que el país está importando alimentos que ya no puede cultivar. Y en Australia, el río Snowy cedió tanta agua que el caudal bajó en 90%, lo que ha llevado a una severa crisis económica en las comunidades cercanas a la cuenca, pero también a un importante desarrollo de la agricultura y el turismo para las comunidades de la cuenca receptora.

Los trasvases deben ser tomados como la alternativa final para solucionar sequías. Si no hay un cambio en los patrones de consumo (industriales y domésticos), la nueva fuente de agua tampoco será suficiente. Huancavelica viene cediendo agua a Ica desde 1945, cuando se construyó el trasvase de la laguna Choclococha hasta el río Ica. Pero ya no basta. Ahora, cuando la ANA ha declarado que de continuar esta gestión del agua, en diez años, más del 75% de áreas de cultivo en Ica se verían en peligro, el gobierno quiere invertir S/630 millones en otro respirador artificial.

Si es la gestión del agua en Ica lo que ha derivado en una grave sequía, ¿por qué no replantear la forma como se viene utilizando el agua en lugar de invertir millones en proyectos que van a permitir seguir funcionando de la misma manera? Destinar más dinero debe dejar de ser la única solución para resolver errores.


FUENTE: https://danielmacera.lamula.pe/2017/03/24/ica-y-huancavelica-conflicto-hidrico-de-70-anos-busca-ser-resuelto-con-polemicos-proyectos-de-trasvases-de-agua/danielmacera/



Por Nylva Hiruelas/Magali Zevallos

Jorge Aparcana, coordinador del área del desarrollo local sostenible de Codeh Ica habla sobre los efectos que ha causado la inversión privada en el Valle de Ica. Señala que la agroexportación es voraz en consumo y extracción del recurso hídrico porque ha concentrado los mejores pozos de agua dejando a la población y sus pequeños agricultores sin agua de calidad. Afirma que la presencia del Estado es débil porque no regula el uso hídrico de la inversión privada que busca convertir todos los desiertos en zonas productivas. Plantea que se debe regular y aplicar un plan regional que establezca los límites de la expansión de la agroexportación.

Ica atraviesa una crisis de disponibilidad de agua. Sin embargo, se sigue avalando la explotación de este recurso por los beneficios económicos de la agroexportación…

La escasez que está viviendo el Valle de Ica demuestra que el modelo agroexportador que han impulsado los diferentes gobiernos -desde Fujimori hasta Humala- es un esquema absolutamente fallido. Al igual que el esquema minero, el modelo agroexportador es el mismo: extraer al máximo los recursos naturales, en este caso el agua. Hay una irracional lógica productiva que piensa que es un recurso infinito, esa realidad expresa que estamos ante una profunda crisis de este modelo de desarrollo que ha traído: mayor pobreza, una agudización de los problemas sociales, un trastrocamiento del equilibrio ecológico y agotamiento del recurso más preciado que tenemos en Ica, el agua.

¿Por qué se da continuidad a un modelo que está afectando el derecho al agua?

Hay una agresiva campaña mediática que sostiene que si no hay inversión para trasvasar agua y aumentar la oferta hídrica en el Valle de Ica, la inversión privada se va a ir, y eso va a generar un enorme problema social porque son generadoras de empleo. Como representante de un organismo de derechos humanos, creemos que la inversión privada es necesaria, la agroexportación no debe de irse de Ica y es importante, pero no se puede seguir sobreexplotando el agua.



Los agroexportadores han ganado millones de euros y dólares exportando espárragos, uva de mesa, y otros productos, es hora de que se comprometan a reponer el daño ocasionado, con proyectos de recuperación acelerada del acuífero del Valle de Ica. Eso se logra con programas de cosecha y siembra de agua, reforestación, no hay otro camino, que incluya proyectos productivos para los pequeños agricultores, que se hagan proyectos productivos para las comunidades empobrecidas de Huancavelica y Ayacucho.

En la última década hay una disputa real por el agua, por un lado las poblaciones denuncian contaminación y la falta de acceso a este derecho fundamental, y por otro, se prioriza su uso para las actividades económicas.

Ica es parte del problema global en el mundo, y la agroexportación entendida como una explotación irracional de agua que impone patrones de cultivo que son insostenibles para nuestra realidad, como es la producción de espárragos, alcachofa, papikra, o la uva de mesa; esos productos tienen una gran demanda hídrica. Para la producción del espárrago necesitas 2 mil litros de agua por kilogramo de espárrago.

El modelo económico en Ica es irracional, la agroexportación es voraz en la extracción del recurso hídrico y además la sobreexplotación de los suelos, eso trae consecuencias ambientales. Estamos perdiendo el caudal ecológico, en menos de 30 años se ha acelerado la pérdida de la napa freática. Esto se ha profundizado desde el primer gobierno de Alan García, y más aún con la aplicación del modelo neoliberal de Fujimori cuando hace el cambio de la Constitución y liberaliza los mercados y brinda un marco normativo para favorecer la inversión privada. Ica se ha convertido en una suerte de feria donde se compra y se vende al mejor postor los recursos naturales.

¿Cuáles son los problemas generados con el boom agroexportador?

Nos ha llevado a esta situación de absoluta precariedad, se calcula que quedan apenas cinco o siete años de agua, lo dicen los propios agroexportadores. La agroexportación ha secado los pozos para consumo humano, y ha habido también afectación al pequeño agricultor, esta actividad no ha parado y la tendencia es que haya una mayor expansión porque quieren convertir todos los desiertos en zonas productivas para vender productos perecibles a los mercados norteamericanos y europeos, no les importa que la población de Ica se quede sin agua.

Se están llevando del Valle el agua de la mejor calidad, entubada de manera subterránea, para que a través de un sistema tecnificado, garantizar el riego de sus miles de hectáreas. Se está priorizando el agua para los agroexportadores.

¿Cuáles son las poblaciones más afectadas?

Los puntos críticos de todo el Valle de Ica están entre los distritos de Los Aquijes, Pueblo Nuevo, Pachacutec y Santiago, donde Agrokasa y otros fundos con mucho poder económico y político han concentrado pozos. Con esa problemática también se han agudizado los problemas sociales para la ciudad. La empresa prestadora de servicios de agua potable y el alcantarillado para la ciudad de Ica, Emapica, ha perdido aproximadamente el 60% de pozos, se han secado, eso pone en riesgo el consumo humano para la ciudad de Ica.

¿Por qué los pequeños agricultores de Ocucaje no están de acuerdo con proyectos para captar agua?

Son alrededor de 700 pequeños productores que riegan y dependen única y exclusivamente de esta agua superficial. La preocupación de los pequeños productores es por la falta de proyectos integrales, se está desvistiendo a un santo para vestir a otro. Se ha optado sin consulta alguna y pasando por encima del derecho de las comunidades, por proyectos para captar agua.

La Universidad Católica ha hecho varios estudios, y afirman que ese proyecto es inviable por varias razones: primero, no se ha consultado con la gente, está desinformada y eso activa un nuevo conflicto; segundo, la disponibilidad, el comportamiento del caudal, la secuencia y el flujo del líquido elemento en esta parte de la cuenca no garantiza que esa agua sea permanente; y advierte que se va a invertir 105 millones de soles para un proyecto que no va a ser rentable.

¿El Estado no está ejerciendo su labor fiscalizadora?

Los iqueños estamos pagando los platos rotos de la carencia de un Estado que es débil, que no planifica ni regula, un Estado que está capturado por los operadores de los inversionistas y empresarios aglutinados en la Confiep. En Ica se da una situación terrible porque se ha concentrado el poder político y económico.

La agroexportación debe continuar, pero tiene que cambiar el patrón de cultivo, tiene que regularse, sancionarse y cerrarse los pozos ilegales. Se tiene que aplicar un plan regional que establezca los límites a la expansión agroexportadora, e implementar políticas públicas para reactivar al pequeño productor porque es el que garantiza la alimentación.

En este contexto de escasez de agua, ¿por qué se levantó la veda en el distrito de Ocucaje?

El tema de Ocucaje es la mejor expresión del tráfico de influencias, donde la ANA (Autoridad Nacional del Agua) a través de sus operadores han levantado la veda en julio de 2014, para apropiarse de suelos para hacer un gran fundo agroexportador, y eso ha generado problemas, porque habiendo veda irrestricta, agrícola La Venta -en un mes y medio- perforó pozos para poder ampliar el desierto y convertirlo en un fundo agroexportador de uva, y eso ha generado un nuevo conflicto.

¿La población de Ica consume agua de calidad?

La agroexportación han concentrado los mejores pozos, a la población les han quitado la posibilidad de consumir agua de calidad. La situación del agua de consumo humano es crítica, porque hay pueblos que tienen una hora al mes, como es el caso de Ocucaje y hay otros pueblos que apenas tienen una hora a la semana, como es el caso de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, y en otros con más suerte, tres horas a la semana. La expansión acelerada de la agroexportación ha hecho que perforen miles de pozos, se calculan que son 2.500 pozos, que están agotando la napa freática, pero no solamente ha afectado la pequeña producción agrícola, también ha secado la mayor cantidad de pozos de agua de consumo humano.



Todo el valle tiene problemas de escasez de agua para consumo humano, siendo el más crítico los distritos de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, Pachacutec y Santiago.

Sin embargo, la agroexportación ha generado crecimiento económico y generación de empleo.

Es verdad que la agroexportación genera empleo, pero también genera mucha pobreza, porque las condiciones laborales son precarias, hay una pérdida acelerada de derechos laborales, en Ica está ‘prohibida’ la sindicalización. Trabajador que se organiza en sindicatos inmediatamente lo despiden.

El presidente regional, Fernando Cillóniz, manifiesta que Huancavelica se va a beneficiar con el canon hídrico y con obras.

La parte de arriba de Huancavelica es por excelencia zona alpaquera. En torno al trasvase hay cinco comunidades: Carahuancho, Choclococha, Santa Inés, Santa Ana y Pilpichaca, que son las principales opositoras a cualquier proyecto de ampliación, o de construcción de alguna infraestructura para ampliar oferta hídrica abajo. Desde Codeh Ica planteamos que esto no es viable, porque es irracional producir el espárrago donde el 90 % de su composición es agua en un desierto tan terrible como el que tenemos.


Lo que buscan los agroexportadores es ampliar la frontera agrícola, piden ampliar la oferta hídrica en el Valle, eso significa ampliar el trasvase. Arriba hay oposición, porque el colector estaría afectando a uno de las principales fuentes de vida que son para ellos los bofedales y humedales.

¿Qué solución se debe dar a nivel del gobierno central y regional?

Desde Los Molinos hacia aguas arriba se pueden hacer medianas represas, con un sistema escalonado de pequeñas represas se permitiría recargar el acuífero, garantizando agua todos los meses del año a los pequeños agricultores en la parte alta, media y baja; y esos puquiales que hoy son aguas puras de consumo humano podrían ser perfectamente traídas a la ciudad, se trata de tener un enfoque integral, consultando a las poblaciones.

FUENTE:
http://elgranangular.com/blog/entrevista/el-modelo-economico-en-ica-es-irracional-la-agroexportacion-es-voraz-en-la-extraccion-del-recurso-hidrico/



La finalidad del presente informe es determinar la calidad de aguas de los ríos de la cuenca del lago Titicaca, cuyas aguas son alteradas por efluentes procedentes de la contaminación por la actividad minera, urbana, erosión natural y otros, en las cinco principales cuencas del lago Titicaca, el cual permita conocer la situación actual de la calidad de aguas y las variaciones que se producen con el tiempo en comparación con trabajos similares efectuados en los años anteriores.


http://www.leisa-al.org/web/images/stories/revista/vol31n3/5.jpg



Entrevista a Laureano Del Castillo por Revista LEISA



LEISA: ¿Cómo ha sido históricamente el proceso de la gestión del agua en los países andinos y especialmente en el Perú, en términos de manejo físico del recurso, y, por supuesto, de manejo económico y político?


Laureano del Castillo: El proceso histórico de la gestión de agua en nuestros países ha sido muy similar porque –con las peculiaridades propias de cada país, en nuestros modelos de desarrollo agrario y nacional–, hubo predominio de las haciendas y los hacendados. Eso se rompe a fines del siglo pasado, en nuestro caso, con la aprobación de la Ley General de Aguas, que estableció un sistema totalmente distinto al que venía imperando en el Perú y en algunos países de la región, y que fue heredado de España, de fines del siglo XIX. En nuestro país a partir de 1969, el nuevo modelo estableció que el Estado es no solo dueño del recurso agua y de todos los recursos naturales en general, sino que además es quien gestiona dicho recurso. Este modelo entró en crisis en los últimos 20 a 25 años y ahora hemos pasado a otro, en el que se mantiene la propiedad del agua pero ya no por el Estado sino por la nación, como lo manda la Constitución. Fruto de una serie de preocupaciones nacionales e internacionales, se intenta privilegiar el tema de la eficiencia en el uso del agua.

Ahora bien, a lo largo de nuestra historia ha habido dos claros sesgos en la gestión del agua. El primero es el sesgo agrario: hasta la aprobación en 2009 de la última Ley de Recursos Hídricos, lo que hemos tenido es una legislación que miraba sobre todo a la agricultura, que era la actividad principal, pero históricamente era también la base del poder de hacendados y oligarcas. El otro sesgo, que de alguna manera se mantiene todavía en nuestra política agraria e hídrica, es el sesgo costeño. Eso es explicable porque en la costa es donde están las tierras más ricas, más cercanas a los puertos y aeropuertos, y últimamente, tierras que no son ocupadas, me refiero a tierras eriazas y entonces, lo que falta es agua. Desde inicios del siglo XX, el Estado peruano ha financiado una serie de grandes proyectos para traer agua de la cuenca del Amazonas a la costa. Allí tenemos algunos cambios pero, yo diría que sobre todo en los últimos años, este sesgo costeño, a favor de la agricultura, ahora de la agroexportación, se mantiene.

LEISA: ¿Qué tipo de políticas están siendo mayoritariamente implementadas en América Latina?

LC: Lo que se volvió referente a nivel mundial fue la legislación chilena, el Código de Aguas de 1981, establecido durante el gobierno de Pinochet y que, dicho sea de paso, es la única legislación nacional que dispone que los derechos sobre el agua asignados a los distintos usuarios tengan la protección del derecho de propiedad. Es decir, no los convirtió en un derecho de propiedad, pero les dió la misma protección. Y obviamente ahí se generó una concentración de derechos sobre el agua que benefició sobre todo a algunas empresas de generación de energía eléctrica y otros sectores. En otros países ha habido cambios, pero las políticas que se mantienen son de alguna manera similares. Pensamos en el caso de Ecuador, con algunas diferencias con el Perú, pero también con un desarrollo importante de productos de agroexportación, uno de cuyos principales y más conocidos productos son las flores.

En Ecuador hay una tensión por el control del agua entre las empresas y las poblaciones locales, las comunidades campesinas. Y obviamente el Estado, al igual que aquí, privilegia a estas empresas por su importancia económica, en especial la generación de divisas, y hay de hecho un cierto control. Lo mismo podríamos de decir de Colombia. Bolivia es un caso distinto; tiene una regulación formalmente más antigua que Colombia, Perú, Ecuador y Chile, y en el marco del proceso político de estos años, más bien ha introducido algunos elementos que atienden al riego campesino. Una peculiaridad que la hace distinta de los casos de otros países andinos.

LEISA: En el caso del Perú, ¿cuáles son en concreto las políticas referentes a la seguridad de contar con agua de riego para la agricultura familiar que están siendo implementadas?

LC: Lo más significativo es el programa “Mi riego”, que empezó con la gestión del economista Von Hesse, en el Ministerio de Agricultura, que aprobó, además de un incremento del presupuesto del sector para 2013, un fondo de mil millones de soles para riego, sobre todo para la sierra. El problema está en que, como ese fondo fue creado de manera inesperada, no existían capacidades especializadas para acceder a los recursos siguiendo el mecanismo especificado en la ley. Creo que por las dificultades encontradas en la preparación y tramitación de proyectos, finalmente el objetivo no se cumplió. Hay otras iniciativas, como por ejemplo una ley de riego tecnificado, pero que se entrampa por la poca respuesta en términos financieros de los gobiernos regionales y locales. Con la Ley de Recursos Hídricos se afirma reiteradamente que el Estado reconoce y respeta los derechos de las comunidades campesinas y nativas a seguir usando las aguas que tradicionalmente usan. El problema con esto es que, a diferencia de los usuarios particulares a quienes se les otorga y exige tener una licencia, en el caso de las comunidades campesinas muchas veces el no tener licencia hace que esto pueda quedar como una norma declarativa. A mí me preocupa que, al incrementarse la demanda de agua por el crecimiento de las ciudades y otros usos industriales, mineros, energéticos, etc., y ante la menor disponibilidad de agua que puede haber debido al cambio climático, las comunidades sin una licencia de agua puedan en unos pocos años quedarse simplemente con esa declaración hueca. La ley no considera la necesidad de la seguridad jurídica y acciones mucho más claras en favor de las comunidades campesinas, y no reconoce que en muchos casos, son las que cuidan y generan el agua que se consume en las zonas media y baja del país.

LEISA: De otro lado, en Revista agraria 174, de junio de 2015, Pedro Castillo Castañeda de CEPES, escribe: “Así por ejemplo, una gran propiedad no solo acumula tierra sino que exacerba la disputa por otros recursos naturales, como el agua”. ¿Puedes comentar esta apreciación?

LC: Efectivamente, hay acaparamiento de tierras y de agua. Especialmente en la costa porque no llueve y no se puede hacer agricultura si no se cuenta con riego. En la sierra y la selva llueve y se tiene agricultura de secano, lo cual es imposible en la costa. Con la República, en 1902 hubo un código de aguas que permitió la apropiación privada, lo cual impulsó el crecimiento de las haciendas. La Ley General de Aguas de 1969 estableció un régimen distinto. Pero ahora lo que tenemos, y no por el cambio en la ley de aguas, sino por un cambio en la legislación sobre la propiedad de la tierra y en general por la política económica y agraria, es una serie de normas que incentivan las grandes inversiones. En la agricultura de la costa operan varios grupos económicos, el más importante es Gloria, que controla, o controlaba (porque no tenemos datos recientes) 80 mil hectáreas. Entonces, evidentemente hay un proceso de concentración de tierras, y si es en la costa, requiere agua. ¿Cómo se está haciendo en los últimos años? Tomemos el caso del proyecto Chavimochic, que es presentado por el Banco Mundial como un modelo exitoso y transparente de riego y asignación de tierras, pero donde 11 empresas tienen alrededor del 90% de esas 43 a 48 mil hectáreas ganadas al desierto mediante una gran inversión del Estado peruano. Algo semejante ocurre con el proyecto Olmos donde se ha subastado tierra que era de comunidades campesinas, en su mayoría comprada por el grupo Gloria.

LEISA: ¿Están teniendo las industrias extractivas más oposición y rechazo de las comunidades?

LC: Con relación a las industrias extractivas, se trata sobre todo de las grandes minas en la sierra. Y ahí el tema es bastante complejo, porque no tenemos estudios serios de disponibilidad de agua a largo plazo –10 años mínimamente–. Además, en el caso del Perú hay dispersión de competencias entre el Ministerio de Agricultura (MINAGRI), la Autoridad Nacional del Agua (ANA), los gobiernos regionales, los gobiernos locales. A pesar de lo que dice la ley, no hay propiamente todavía una autoridad única en materia de gestión.

LEISA: ¿Cuál debe ser ahora la estrategia de los agricultores familiares campesinos para defender su derecho al agua suficiente y de calidad?

LC: Hay varias cosas que se tienen que hacer. A pesar de todo lo que se ha hecho en estos años, es importantísimo llevar a cabo una labor de educación y de difusión sobre los derechos que tienen los campesinos. Ni el gobierno ni el congreso se han preocupado de difundir normas que son positivas.
¿Cuántas comunidades campesinas saben que, en lo que respecta al agua, el Estado garantiza sus usos y costumbres? No basta con tener una ley si es que el beneficiario, el destinatario, no la conoce y, por tanto, no puede ejercer sus derechos adecuadamente. Eso es lo que puede permitir establecer negociaciones mucho más transparentes con las industrias extractivas, pero también con el propio Estado. Estamos hablando de una labor que va más allá de la mera información para facilitar realmente el ejercicio de derechos y de obligaciones. Lo otro es, por supuesto, conocer mejor las cuestiones vinculadas al riego y eso es otra vez una responsabilidad que tiene el Estado.


 Laureano del Castillo
Abogado, director ejecutivo del Centro Peruano de Estudios Sociales - CEPES, Lima. Graduado en la Pontificia Universidad Católica del Perú, egresado de la Maestría en Derecho con mención en Derecho Constitucional. Cuenta con un Diploma de Estudios en Derecho Ambiental.
laureano@cepes.org.pe



Presentacion del Ing. Carlos Gonzáles Juanas

Propuesta para reducir la descontaminación del Lago Titicaca bajo la tecnología de tratamiento biológico de aguas residuales ofrecida por AGUA INC.



General context 

Lake Titicaca is a region of mystery and legend. Originally inhabited by the Urus, a people today extinct, it was dominated successively by Aymara warlords, Quechuas of the Inca empire, and Spanish conquerors. Along its banks flourished the Tihuanacu culture (1,500 A.C.) that left behind immense megalithic constructions and complex agricultural systems redolent of an advanced civilization. Before it mysteriously disappeared, its art, culture and religion had spread throughout the entire Andean region.

Location and major physical characteristics

At 14 degrees south, the Andean ridge is divided into an Eastern and a Western part. Between them is a closed hydrological system of approximately 140,000 square kilometres (km2) located between 3,600 and 4,500 metres above mean sea level (a.m.s.l.). Within that system lie four major basins: Lake Titicaca (T), Desaguadero River (D), Lake Poopó (P), and Coipasa Salt Lake (S). These four basins form the TDPS system of which the main element, Lake Titicaca (8,400 km3), is the largest in South America, the highest navigable lake in the world, and according to Inca cosmology, the origin of human life.

Three geographical units can be distinguished within the system:

• the mountain ridge, with altitudes greater than 4,200 metres a.m.s.l.;

• slopes and intermediate areas, ranging inaltitude between 4,000 and 4,200 metres a.m.s.l.;

• the high plateau, from 3,657 to 4,000 metres a.m.s.l., in which Lake Titicaca is located.

The source that feeds the lake, situated to the north, belongs mostly to Peru. Of the five major rivers flowing into the lake, four run through Peruvian territory. The southern part of the system, which belongs to Bolivia, is dryer and ends in the Coipasa Salt Lake, which is formed by the evaporation of overflow from Lake Poopó.

The climate within the TDPS system is that of a high mountain region with a tropical hydrological regime of great interannual irregularity. Most extreme events in the TDPS system are related to flood risk conditions around Lake Titicaca, drought in the central and southern parts of the system and the incidence of hail and frost throughout.

Precipitation varies between 200 and 1,400 millimetres (mm), with maximum values at the centre of the lake. To the north and the south the system shows zones of diminishing humidity, from humid around Lake Titicaca, to semi-arid around Lake Poopó, to arid in the Coipasa Salt Lake area. There are great seasonal variations, as the area has typically wet summers and dry winters, with a rainy period from December through March and a dry period from May through August. The air temperature varies from -10 to 23°C. Humidity is low throughout the system. The area also receives strong solar radiation, which explains the intense evaporation that occurs in Lake Titicaca.

There are four types of land in the Lake Titicaca basin, as shown in the table below.




Major socio-economic characteristics

A population struggling with poverty

The conditions of structural poverty in the zone are such that the struggle to survive takes precedence over anything else.
Education is therefore not a priority. The illiteracy rate is 22 percent and is differentiated by area and gender. t is higher in rural areas than in cities, and within rural areas, it is higher for females.
Health problems in the TDPS system are clearly related to endemic poverty and, by extension, to such attendant problems as poor nutrition, lack of clean water and sanitation, a fragile environment, and the absence of leverage to help people improve their lives or livelihoods.

An economy based on agriculture

Agriculture and cattle-raising activities, both focused on food production, are the main economic activities. The main crops are: quinoa, potato and other tubers, fodder and some leguminous species and vegetables. In general, yields are low because of the limited use of sown seeds, fertilizers and machinery. Drought, floods and frost events are also significant factors.

http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/SC/images/img_csmap_wwdr1_titicaca_big.JPG

By the middle of the twentieth century both Bolivia and Peru had independently begun reform processes directed at modifying land ownership. In both countries, land was formerly concentrated among a few owners of large land holdings. But the reform effort resulted in a decrease of agricultural production and an excessive fragmentation of the rural property, particularly in Bolivia, where rural holdings, in extreme cases, are no more than a few square metres. In such conditions only small-scale subsistence agriculture is possible.

Other industries, including agro-industry and fishery, are also present within the system, but they are generally underdeveloped or inefficient.

Water Resources

Natural characteristics

Four main hydrographic basins form the TDPS system: Lake Titicaca, to the north of the system, is the main one. Its principal tributaries are located in Peruvian territory. Of these, the Ramis River is the most important as it represents 26 percent of the tributary basin.
The main aquifers are located in the middle and lower basins of the Ramis and Coata Rivers, in the lower basin of Ilave River and in a strip that extends from Lake Titicaca to Oruro, bordering the eastern ridge. The approximate total volume of groundwater that goes into the system is 4 m3/s. Most of this groundwater comes from tube wells used to supply water to cities. Such is the case of El Alto, Oruro and several other small towns.

There are higher levels of salinity found in the south of the TDPS system, a result of greater rainfall in the northern part of the system that reduces the concentrations of dis-solved salt. On the other hand, evaporation, which is greater in the southern part of the system, increases the concentration levels of dissolved salt. Maximum salinity values were found in Coipasa Salt Lake where evaporation is high and rainfall is only 200 mm per year.

Human impacts on water resources

Taking into account the fragility of the system with regard to flood protection and prevention, a series of  flow regulation works have been defined at basin level and in the system in general. In 2001 the first dam was finished, close to the International Bridge over the Desaguadero River. The main objective of the dam is to prevent, or at least protect, the surrounding area from floods. Other benefits of this dam include protection of the vast fish populations and aquatic vegetation and provision of an extended secure irrigation. Organic and bacteriological contamination is caused by human activity, in particular urban wastes and mining. Poor waste disposal is the central cause of organic contamination in all the important urban centres in the basin.

Endangered species 

High economic value non-native fish species such as trout and mackerel were introduced into Lake Titicaca around 1930. Since then some native species such as karachi (Orestia sp) and boga (Trichomicterus sp) have decreased, and their populations are considered vulnerable and endangered.

Over-harvesting 


Land areas suitable for crop and pasture are comparatively smaller than the occupied land with the percentage of areas exploited above their capacity reaching 35.2 percent. This overexploitation is one of the serious environmental problems affecting the high plateau, especially considering the area's very low productivity and the very rudimentary technology used to exploit it.

Data and information on water resources 

Since the creation of the Binational Autonomous Authority of Lake Titicaca (ALT) in 1993, several efforts have been made to consolidate the available information on water resources in the TDPS system. Most of the information was scattered among different institutions in Bolivia and Peru.
The creation of ALT and the elaboration of the Master Plan allowed data and information from different sources to be systematized and Bolivia and Peru now share this information through ALT.
Needs, uses and demands

Drinking water and sewage systems are largel y deficient throughout the TDPS area, as shown in the table below. Average drinking water coverage in major cities reaches about 60 percent. El Alto is the only city that has a wastewater treatment system. The other main cities in the TDPS (Oruro, Puno and Juliaca) do not have appropriate systems and their sewage disposals are a cause of water contamination.






About 48 percent of the TDPS system area is used for agriculture, distributed as shown in
the table below.


Agriculture use in the TDPS system

Crop production 4.4%
Grazing 21.7%
Grazing-forestry 14.9%
Other uses 7%


Most of the crop production area is located in the areas surrounding Lake Titicaca. However, only 17 percent of the total area is truly suitable for crop production. Therefore, soil erosion and degradation are a major concern.
Excessive property fragmentation is another common problem throughout the system. This fragmentation causes low crop productivity because farmers are not able to use technology to increase their crop yield. Energy consumption in the area is low and the principal source of energy is biomass (about 70 percent), those who have access to electricity are mainly urban dwellers.

Electricity coverage in the TDPS system

Peruvian side 21%

Bolivian side 29.8%


Management Challenges

The surface of Lake Titicaca is evenly distributed between Peru and Bolivia, countries that exercise an 'exclusive and indivisible joint ownership' over its waters. In fact the joint ownership model not only applies to the water of Lake Titicaca, but also to the watershed, as a way of ensuring integrated management of the water system.

Institutions 

Three institutions operate in the TDPS system area with clearly defined roles; these are:

• the Ministry of Sustainable Development and Planning, in Bolivia;
• the Peruvian Development Institute (Peru);

Two national projects were established for Peru and Bolivia and both technically depend on ALT. The Bolivian project is the Unidad Operativa Boliviana (Bolivian Operative Unit, UOB) located in La Paz, and the Peruvian project is called the Proyecto Especial del Lago Titicaca (Lake Titicaca Special Project, PELT), located in Puno. The units are responsible for coordinating actions with national governments and for centralizing information. The Hydrological Resources Unit and Master Plan Management Unit are in charge of monitoring the water resources and tracking development of the Master Plan, respectively. Figure 21.5 illustrates the structure of the ALT.


Development plans 

The Master Plan, developed with the cooperation of the European Community, was drawn up between 1991 and 1993 under the title Master Plan for Flood Prevention and the Usage of Water Resources of the TDPS System. This plan constitutes the basic reference and twenty-year framework for the future development of the system, and is based on the following elements:

• Focusing actions in a framework of sustainable use of natural resources, with resources as the central element;

• Recovering the system's ecological integrity in terms of protecting endangered species, replenishing fish populations and mitigating human impact on the system;

• Promoting human development within the basins.

Lake management shows a good degree of adjustment to the first two points. However, promotion of human development within the system has had a low level of success due to the difficulty of overcoming basic poverty in the area.



Useful links 

Read the complete case study, published in the first edition of the UN World Water Development Report (WWDR1)
To know more about Lake Titicaca, here is a list of interesting projects and organizations:

• Brochure on the TDPS System published in 1992 by the Binational Autonomous Authority
.
• United Nations Development Programme/Global Environment Facility (GEF/UNDP) - Autoridad Binacional Autonoma (ALT): Joint project on biodiversity conservation in the TDPS system/ (in Spanish).

• Virtual information centre on water resources in the Altiplano, (in Spanish).ulty of overcoming basic poverty in the area.


Foto por Andrés Jiménez


Pablo Ricardo Abdo1


Presentación

El presente trabajo, es producto de un ejercicio de investigación realizado por la promoción 2013 del “Curso de Justicia Hídrica” dictado por el “Centro Bartolomé de las Casas (CBC), en la Ciudad de Cusco. El objetivo es exponer algunos de los datos que se han recabado sobre el “Proyecto Agro-Energético Salcca Pucara”; para ello describiremos el caso, identificaremos a los actores y analizaremos los conflictos socio-culturales y/o problemas ambientales relativos a los derechos y gestión de aguas en la zona. Este, como tantos otros casos que se han producido en América Latina, es verdaderamente emblemático, ya que a través de ellos, puede verse reflejado el rol que cumplen los diferentes actores de la realidad para la defensa y reivindicación de los derechos preexistentes de los pueblos originarios2.

Descripción del Caso

El “Proyecto Agro-Energético Salcca Pucara”, está ubicado sobre la cuenca del rio Salcca, Sub cuenca del rio Acco Acco, ambos dentro del “espacio territorial” de las -Comunidades Campesinas- de SANTA BÁRBARA, ACCO ACCO, PATAANZA y PAMPAANZA, todas ellas, contenidas en el ámbito de competencia municipal de los Distritos de Sicuani, Combapata, Tinta, San Pedro y San Pablo, de la Provincia de Canchis, en la región Cusco3.

En la zona se desarrollan “actividades agropecuarias”, es por ello que el proyecto presenta una “propuesta
agro-energética” que tiene por objeto establecer una “central hidroeléctrica” que supuestamente abastecerá de electricidad a las diferentes poblaciones, a la vez que ofrece instaurar junto con los municipios distritales, un sistema de riego que favorecerá la producción agraria de la localidad4.

Toda esta propuesta se halla enmarcada en un “discurso pro-desarrollista” destinado a favorecer la inversión privada de las trasnacionales. Es por ello, necesario prestar atención a la realidad que se nos presenta frente a este proyecto, que no contempla los “derechos de la tierra y autogestión de aguas” que como se dijo, pertenecen a los pueblos originarios de la zona por su existencia prehispánica, correspondiendo poner en agenda el drama de injusticia hídrica que nos presenta el referido “plan agro-energético” propuesto por la entidad empresarial Ege-Cusco S.A., ya que el discurso o plan de desarrollo que propone la empresa, junto con los representantes municipales del Estado, amenaza con despojar a la población local de su territorio, obligándolas a abandonar sus formas de vida, usos, costumbres y saberes ancestrales, provocando de esta manera, la “desterritorialización del tejido social” todo ello, para el logro de una finalidad que por supuesto no busca una gestión integrada y sostenible de los recursos de la naturaleza (tierra y agua), sino un aprovechamiento óptimo orientado a satisfacer los intereses de las entidades empresariales trasnacionales y la política recaudadora del Estado Peruano.

El “Proyecto Agro-Energético Salcca Pucara” para su infraestructura y ejecución procederá a la construcción de una presa alimentada por el Río Acco Acco a través de un trasvase de aguas5 o sea, que las aguas del Río Salcca, serán trasvasadas a las del Río Acco Acco, lo que de hecho afectara gran parte del ecosistema de la zona, puesto que con todo esto, el paisaje hídrico en su composición natural, se verá alterado y con ello, la vida animal y vegetal del lugar.

En suma sus consecuencias serán negativas en cuanto a la gestión y reparto de aguas, necesarias para el consumo, riego y producción agropecuaria, ya que la alteración de la cuenca pluvial, provocará sequias, sobre todo en los periodos de estiaje6 para la parte baja de la zona e inundaciones en el área alta de la localidad, esto es, un fenómeno que se nos presentara, tras el aumento del caudal del “Río Vilcanota”.
De esta manera, puede verse como los pueblos de la zona, tienen que enfrentar no solo problemas territoriales o conflictos socio-ambientales, en lo que respecta a la gestión de recursos (tierra-agua) para su aprovechamiento sostenible, sino que también se hallan frente a una amenaza real: “la desterritorialización de los pueblos locales”; puesto que el plan de desarrollo empresario-estatal no tiene por fin promover la agroindustria en favor de las comunidades, sino la minería en la localidad provincial, esto es, porque toda el área cuenta con la existencia de metales o minerales (oro y uranio), los cueles ya han sido identificados según los datos recabados en la información obtenida de los miembros de las comunidades locales.-


Identificación de los Actores

Frente al “Proyecto Agro-Energético Salcca Pucara”, se pueden identificar ciertos actores que muestran dos centros de intereses opuestos, por un lado, tenemos a la “entidad empresarial” y a los “representantes del poder estatal” (en los diferentes niveles de gobierno); por el otro, tenemos a las diferentes “comunidades campesinas” o “pueblos rivereños”, que se verán afectados por la alteración del paisaje hídrico u ecosistema pluvial de la zona. Los actores están relacionándose en un marco de negociaciones asimétricas (inicuas o desiguales), que encausan el flujo del agua en torno a los que detentan el poder económico, negando los derechos preexistentes de los pueblos originarios de la localidad, quienes no solo quedaran fuera de lo que ilustrativamente denominamos gestión integral de recursos hídricos (GIRH)7, sino que como se ha señalado quedaran despojados de su territorio en aras de la inversión privada, realidad que se hará efectiva, tras el fenómeno de acumulación o despojo de aguas en contra de pueblos rivereños locales.

Todo esto, nos lleva a recordar las palabras de Rutegers Boelens y Aline Arroyo, cuando dicen textualmente que: “El agua fluye en dirección del poder” (Arroyo y Boelens, 2013, 17) puesto que el “recurso agua” siempre es distribuido en torno al capital, favoreciendo a la industria extractiva y a las compañías hidroeléctricas, sin guardar reparo en la defensa del “medio ambiente” o los “derechos de la naturaleza” (Art. 66 y 67 de la Constitución Política del Perú).

Por otro lado, los derechos preexistentes de los pueblos originarios ubicados dentro del área de competencia de los diferentes municipios distritales de la provincia de Canchis, en la Región Cusco, están siendo ampliamente invisibilizados por las estrategias de negociación que propone la entidad empresarial, ya que no se está aplicando el Convenio N° 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), en el cual están consagrados los derechos fundamentales de las comunidades campesinas y nativas en su calidad de pueblos originarios (Art. 55 y Cuarta Disposición final y transitoria de la Constitución Peruana), la población indígena del lugar, no ha sido debidamente consultada (derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada), lo que de hecho permitiría garantizar los derechos al “territorio”, “compartir beneficios” y prestar “consentimiento” en un marco real de igualdad y equidad sociocultural, respetándose en todo ello, el principio de “autodeterminación de los pueblos” (Declaración de NU)8.

Ante estos eventos, algunas comunidades están de acuerdo con el plan de desarrollo que les ofrece el proyecto agroenergético, sin embargo existe otro número de comunidades que se oponen a la construcción y ejecución del mismo, puesto que en su posición, son conscientes de la amenaza de desterritorialización, que no solo los despojara de sus tierras, sino de su modo de vida, cosmovisión y valores ancestrales.


Análisis del conflicto

El conflicto sociocultural y económico que se nos presenta, tiene dos aristas, por un lado como se ha señalado, está la postura de la empresa, algunos grupos sociales y la gobernanza estatal, que proponen un plan de desarrollo agroenergético para la zona, argumentando que la gestión de la tierra y sus recursos se efectuara en conjunto con los actores locales garantizando la defensa del ambiente y la biodiversidad del lugar, todo ello, tras el apoyo a la inversión privada para el aprovechamiento de los recursos hídricos; por otro lado, está la idea de renegociar con la entidad empresarial, la retribución económica establecida en el Convenio Marco que por supuesto, nunca fue una licencia social en los términos de lo que se entiende por consulta previa o autodeterminación de los pueblos del Convenio N° 169 OIT o la Declaración de NU.

En el primer grupo; se pueden encontrar diferentes puntos de vista: i) que se ejecute el proyecto en co-participación de las comunidades afectadas, quienes deben tener 51% de las acciones de la empresa; ii) el proyecto no se debe ejecutar de ninguna manera, ello bajo el eslogan de que las tierras y el agua son de Canchis. Esta posición tiene por objeto articular la producción energética con la asignación de concesiones mineras en la provincia y; ii) que se ejecute el proyecto porque va a traer benéficos a la provincia.

Empero; en la población de las comunidades afectadas por la inundación de la presa, hay dos posiciones: i) que se construya la presa porque va a generar empleo y desarrollo para la gente joven de la provincia; ii) solo podrán construir la presa si efectivamente se hace una retribución económica adecuada a los comuneros posicionaros de la tierra.-

Como es de verse, el conflicto se genera por la intervención de un actor empresarial, cuyo interés es implementar el proyecto agroenergético Salcca Pucara. El problema se agudiza cuando se produce el trasvase de aguas, puesto que con ello, se ha señalado que el paisaje hídrico se vería alterado, y con ello todo el ecosistema de la zona. Por otra parte, este conflicto también se genera por la intervención inadecuada del sector público toda vez que la autoridad del agua, se ha parcializado al momento de otorgar sus derechos de uso sin haber cumplido con la consulta social correspondiente (consulta previa), cuya jerarquía constitucional en el Perú es indiscutible.

El Gobierno Regional, también ha hecho su aporte a la trasgresión de los derechos preexistentes de los pueblos originarios, toda vez que ha efectuado acuerdos para la construcción de proyectos agrícolas en las márgenes del Río Salcca, además de que los Municipios Distritales han adoptado una posición neutral frente a las negociaciones entre la empresa y las comunidades, acuñándose en la idea de desarrollo y recaudación de fondos públicos. En la investigación , hemos podido identificar el factor miedo de parte de algunos alcaldes que en principio se oponían a este proyecto, pero hoy se encuentran paralizados por amenaza de ser enjuiciados por el hecho incitar a la rebelión a los pueblos, como ya ha ocurrido en otros casos en Perú, es por ello que en las entrevistas y tras hablar con los representantes públicos locales, no quisieron tratar el tema de consulta previa o gestión integral de recursos hídricos (aguas), con propiedad, sino sobre la base de una política desarrollista, que en nada beneficia a los pueblos originarios locales.



Bibliografía
Arroyo, A. y Boelens, R. (2013) “Aguas Robadas-Despojo
Hídrico y Movilización Social”. Editorial ABYA
YALA-JUSTICIA HÍDRICA-IEP.
Bidart Campos, Germán J (1997) “Manual de la
Constitución Reformada” T.III; EDIAR.


Notas

1) Abogado, Universidad Nacional de Catamarca (UNCa); Maestría Derecho Constitucional y Derechos Humanos por la Universidad Nacional del Altiplano-Puno Perú (UNAP). Coordinador de Proyectos y Trabajos de Investigación del Instituto de Estudios de Culturas Andinas (IDECA-PERÚ).
2) El concepto de “preexistencia étnica y cultural”, tiene aquí una connotación simbólica y reparadora en el devenir histórico de los pueblos originarios de américa latina, puesto que su identidad y relación con la naturaleza, es anterior al orden colonial y posterior proceso independentista de los diferentes Estados Constitucionales que se han forjado tras el constitucionalismo clásico de la Europa occidental.- De esta manera (siguiendo a G. BIDART CAMPOS), interpretamos que tales pueblos; “por el sólo hecho de que étnica y culturalmente hayan preexistido (…), implica que, negativamente, es inviable desconocer o contrariar la herencia que hoy se acumula en sus comunidades y en nuestra sociedad toda, positivamente obliga a los poderes públicos del Estado a garantizar su protección y defensa, en aras de su reivindicación cultural”.- (Bidart Campos, 1997, 118.-).
3) Para más detalles sobre la “ubicación del proyecto hidroeléctrico salcca pucara”, revisar el trabajo de investigación e informe efectuado para el “V Curso de Justicia Hídrica de 2013”, trabajo llevado a cabo por los Sres. ANDRÉS ESTRADA ZÚÑIGA Y JUAN VÍCTOR BAJAR SAYA.- (Estudio de la gestión del agua y los conflictos y su interrelación con el cambio climático en la región Cusco, pág. 5-10.-).-
4) Aunque de los hechos recabados en la investigación, hemos constatado que la propuesta no estaría enfocada en promover la inversión en la producción agraria, sino dar paso a las empresas trasnacionales para instaurar sus proyectos mineros en la zona, puesto que el lugar es rico en minerales de oro y uranio.

5) El “trasvase de aguas”; consiste en el hecho de que se cambie el curso de un afluente o río de trayectoria o pasar todo o parte de su caudal a otros afluentes o canales, lo que de hecho puede generar grandes sequias, inundaciones o mejorar la gestión de los recursos hídricos en el aprovechamiento de las aguas pluviales.- (http://es.wikipedia.org/wiki/Trasvase_del_Ebro.-).-
6) El “estiaje”, constituye el nivel más bajo o caudal mínimo que en ciertas épocas del año tienen las aguas de un río, estero o laguna, por causa de sequía. En: http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=estiajes.-).-
7) Termino conceptual acuñado por la Ley N° 29338 de Recursos Hídricos del Perú, en el Art. II del Título Preliminar prescribe; “que la presente ley tiene por finalidad regular el uso y gestión integrada del agua, la actuación del Estado y los particulares en dicha gestión, así como de los bienes asociados a ella”. En su interpretación debemos comprender que cuando hablamos de integración para el uso y gestión de aguas, ello implica contemplar los intereses y necesidades de -todos los todos del todo social- que de hecho  implica él deber estatal de respetar y garantizar los derechos preexistentes de los pueblos originarios de la zona, de esta forma la gestión debe ser -equitativa y sostenida- puesto que si lo que se quiere es promover la inversión privada, ello, no podrá ser a costa del despojo de aguas y desterritorialización de los pueblos rivereños de la provincia de Canchis-Cusco-Perú.-
8) Para una mejor comprensión de los “derechos preexistentes” y la “autodeterminación” de los pueblos indígenas, revisar el texto de Juan Carlos Ruíz Molleda: “Los Otros Derechos de los Pueblos indígenas-Aproximación a los derechos a la libre determinación y a beneficios de la explotación de recursos naturales en sus territorios”; IDL-FHS.-


Fuente:  Boletín In-Justicia Hídrica.

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