Por Stephen Leahy
UXBRIDGE, Canadá, 16 ago 2013 (IPS) -
Dos informes divulgados esta semana revelan la peligrosa brecha que
existe entre ciencia y política y concluyen que los eventos
meteorológicos extremos se duplicarán para 2020, aumentarán 400 por
ciento para 2040 y seguirán empeorando si no hay una reducción
significativa de las emisiones de dióxido carbono.
La severa ola de calor que padeció Estados Unidos el año pasado es un ejemplo de esos eventos extremos.
Mientras,
un análisis
muestra que Canadá no puede cumplir su débil objetivo de reducción de
emisiones contaminantes para 2020 y, sin embargo, planea triplicar sus
masivas operaciones en las arenas alquitranadas para las próximas
décadas.
Canadá no tiene ningún plan creíble para disminuir sus emisiones, y
prácticamente no ha hecho nada en relación al clima desde que el primer
ministro Stephen Harper llegó al gobierno en 2006, sostienen activistas.
“Al gobierno canadiense le resultará muy difícil lograr sus propios
objetivos de reducción de emisiones para 2020 aún sin una expansión en
las arenas alquitranadas”, dijo el científico climático Danny Harvey, de
la Universidad de Toronto, en una conferencia de prensa realizada el
miércoles 14.
Canadá, Estados Unidos y otros países se comprometieron a reducir 17
por ciento el total de sus emisiones de dióxido de carbono en
comparación con los registros de 2005 para el año 2020, en el marco del
Acuerdo de Copenhague. Los científicos sostienen que esa meta es
demasiado débil y que hará que las temperaturas mundiales aumenten por
lo menos 3,5 grados, lo que implica un nivel muy peligroso de cambio
climático.
Probablemente, esas elevadas temperaturas producirán olas de calor
extremo que matarán a personas, animales y cultivos, y para 2100
cubrirán 85 por ciento del área terrestre del planeta en verano,
informaron científicos alemanes y españoles el día 14.
“Eso es lo que muestran nuestros cálculos para un escenario de cambio
climático” imparable, dijo el coautor del informe, Dim Coumou, del
alemán Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático
(PIK, por sus siglas en alemán).
Aunque resulte toda una conmoción, ya es demasiado tarde para impedir
que se dupliquen las olas de calor para 2020 y que se cuatrupliquen
para 2040, concluye el estudio publicado en la revista Environmental
Research Letters.
El motivo es que la quema de enormes cantidades de combustibles
fósiles en los últimos 50 años sumó 40 por ciento de dióxido de carbono a
la atmósfera. Aunque hoy mismo se pusiera punto final a todas las
fuentes de emisiones de ese gas de efecto invernadero, las temperaturas
continuarían aumentando de los actuales 0,8 grados de recalentamiento
planetario a incluso 1,1 y hasta 1,5 grados, debido a un rezago en el
sistema climático, según los científicos.
Y esas temperaturas no bajarán por un período muy prolongado.
Es por eso que todos los países acordaron reducir las emisiones de
dióxido de carbono en la 15 Conferencia de las Partes de la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, realizada en
2009 en Copenhague.
Canadá adhirió al compromiso de Estados Unidos de reducir 17 por
ciento las emisiones, pero luego hizo poco por bajar las suyas y, en
cambio, expandió drásticamente el mayor proyecto energético del mundo:
las arenas alquitranadas de Alberta.
Cada año, las arenas queman casi 40.000 millones de metros cúbicos de
gas natural, aproximadamente dos tercios de lo que India usa
anualmente. Este gas se usa principalmente para calentar agua, con la
que se extrae el bitumen alquitranado del suelo y se convierte en crudo
pesado.
En 2011 se usaron 370 millones de metros cúbicos de agua
dulce. Esto es más que lo que consumen los 2,8 millones de habitantes de
la ciudad de Toronto. Las empresas petroleras no pagan nada por el agua
aunque esta se vuelva demasiado tóxica para ser devuelta a ríos o
acuíferos.
La mayoría de los análisis muestran que el petróleo procedente de las
arenas alquitranadas es el más contaminante y el que deja la mayor
huella de carbono. Esas emisiones aumentan a medida que el bitumen se
vuelve más difícil de extraer, y se prevé que se duplicarán para 2020.
“Los políticos canadienses simplemente no están diciendo la verdad.
No se puede seguir expandiendo las arenas alquitranadas y cumplir la
meta de reducción” de emisiones contaminantes, dijo Mark Jaccard,
economista experto en energía de la Universidad Simon Frasier y
designado por el gobierno de Harper para integrar la ahora clausurada
Mesa Redonda Nacional sobre el Ambiente y la Economía.
En Canadá no existen regulaciones federales sobre emisiones derivadas
del petróleo y del gas. En vez de actuar, el gobierno de Harper lanzó
una campaña de relaciones públicas que requirió 16 millones de dólares,
en Estados Unidos y Canadá, para promover los beneficios económicos del
“desarrollo responsable de recursos” de las arenas alquitranadas. Los
activistas consideran que con esto se intentó darle una fachada verde al
proyecto.
Luego de 2020 se necesitarán profundos recortes en las emisiones para
evitar que la mayor parte del mundo sufra bajo devastadoras olas de
calor antes de fin del siglo, plantea el Instituto de Potsdam. Esas
reducciones “serán imposibles de lograr si nos encerramos en 40 años de
mayores emisiones de las arenas alquitranadas construyendo más
oleoductos” como el Keystone XL, dijo Harvey, de la Universidad de
Toronto, en una conferencia de prensa realizada el miércoles en esta
ciudad.
Estados Unidos va camino a cumplir el compromiso de reducción que
asumió en Copenhague. Sin embargo, los abismales antecedentes
ambientales de Canadá han llamado la atención del gobierno de Barack
Obama.
El presidente estadounidense dijo que solo aprobará el oleoducto
Keystone XL si eso “no exacerba significativamente el problema de la
contaminación con carbono”. La muy postergada cañería prevé transportar
800.000 barriles de crudo pesado de las arenas alquitranadas de Alberta a
refinerías ubicadas sobre la costa del Golfo de México en Estados
Unidos.
Keystone XL aumentará las emisiones de Canadá al permitir que las
arenas alquitranadas se expandan, dijo Gillian McEachern, de Defensa
Ambiental Canadá.
Y no hay ni tecnologías ni políticas que permitan a Canadá reducir esas emisiones antes de 2020, sostuvo.
Otros ductos propuestos que se necesitan para apoyar la expansión de
las arenas alquitranadas se han topado con una fuerte oposición en
Canadá, y dista de ser un hecho que sus obras vayan a completarse, dijo
Jaccard.
“Ahora estamos en un punto en el que la única alternativa aceptable
es que el gobierno de Estados Unidos rechace el Keystone XL”, opinó.
Fuente;
IPS Agencia de Noticias
 |
| Aumentos de las temperaturas por región, según las previsiones para
2100. Fuente: Informe de Síntesis 2004 del Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio Climático. |