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La zona de captación de la represa de Katse, en Lesotho, llega hasta Sudáfrica. Crédito: Campbell Easton/IPS.


JOHANNESBURGO, 29 may 2017 (IPS) - En el marco de la peor sequía del siglo, los sudafricanos inician este martes 30 un proceso de consultas globales para ponerse de acuerdo sobre el valor del agua, como forma de asegurar un uso más igualitario de este recurso finito.

Ministros, funcionarios, representantes de la sociedad civil, de empresas y de organizaciones regionales locales se reunirán fuera de Johannesburgo para comenzar el proceso de consultas de alto nivel llamado “Iniciativa de Valoración del Agua”.

El Grupo de Alto Nivel sobre Agua, convocado por primera vez por el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y luego por el anterior secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon (2006-2016), está integrado por 11 jefes de Estado y de gobierno y un asesor especial, quienes asumirán el liderazgo necesario “para promocionar una forma integral, inclusiva y colaborativa de desarrollar y gestionar los recursos hídricos y mejorar los servicios de agua y saneamiento”.

El principal objetivo del grupo es garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, como señala el sexto de los 17 Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), así como contribuir al logro de las otras metas, que dependen del desarrollo y de la gestión de los recursos hídricos.

Los integrantes del grupo son los gobernantes de Australia, Bangladesh, Holanda, Hungría, Jordania, Mauricio (uno de los presidentes), México (uno de los presidentes), Perú, Senegal, Sudáfrica y Tayikistán.

La consulta sudafricana que se comenzará este martes 30, será la primera de otras que se realizarán en México, Senegal, Tayikistán y Bangladesh, antes de la presentación de la Semana Mundial del Agua en Estocolmo, que se celebrará en agosto.

El secretario ejecutivo de la Asociación Mundial para el Agua (GWP, en inglés), Rudolph Cleveringa, explicó que al ser la primera de una serie de consultas, es de esperar que la reunión en Sudáfrica “fije el tono y el ritmo” del proceso.

“Sudáfrica está extremadamente comprometida con la agenda del agua. Este país pasó de tener una política de agua basada en el apartheid a un enfoque de derechos humanos. Estamos deseosos de ver al país liderar no solo desde la perspectiva de Sudáfrica, sino también de África austral”, acotó Cleveringa.

Al mencionar su participación en el grupo de alto nivel, cuando presentó el presupuesto al parlamento, el 26 de este mes, la ministra de Agua y Saneamiento de Sudáfrica, Nomvula Mokonyane, declaró: “el agua no conoce fronteras y puede ser un catalizador social, de la seguridad y económico, tanto a escala nacional como internacional”.

Al anunciar la reunión de este martes, que organiza su país con la GWP y el Consejo de Ministros de Agua Africanos (Amcow), Mokonyane dijo que la iniciativa “apoyaría a los países para mejorar la creación de empleo a través de inversiones en infraestructura hídrica y en la industrialización”.

En la reunión se presentará el borrador de principios que señala: “explicitar todos los valores del agua le da reconocimiento y voz a dimensiones que fácilmente pueden pasarse por alto. Esto es más que un análisis de coste-beneficio y es necesario tomar decisiones colectivas y compensaciones. Es importante encaminarse hacia soluciones sostenibles que superen las desigualdades y fortalezcan las instituciones y la infraestructura”.

El inicio del proceso se da en un momento en que la provincia de Cabo Occidental fue declarada área de desastre debido a la sequía que redujo el agua en las represas hasta un nivel de crisis. La municipalidad informó que la represa principal estaba en 20,7 por ciento de su capacidad, y que quedaba 10,7 por ciento para el consumo.

Por su parte, la ministra señaló que es la “peor sequía de los últimos 100 años y la más grave de Cabo Occidental en los últimos 104 años”.

“Esta sequía no solo afectó a Sudáfrica, sino al resto del mundo debido al recalentamiento global y al cambio climático”, declaró. Le llevará por lo menos entre dos y tres año a Cabo Occidental recuperarse, añadió.

La jefa de gobierno de Ciudad del Cabo, Patricia de Lille, dijo que la ciudad aumentará los programas de agua de emergencia en los próximos meses con iniciativas como nuevas perforaciones y la posibilidad de desalinización.

También subrayó la necesidad de asociaciones público-privadas. “Debemos innovar y diversificar nuestros mecanismos de financiación, y esos esfuerzos necesitarán de una asociación con el sector privado”, arguyó De Lille.

La municipalidad impuso restricciones de nivel cuatro, uno antes del de emergencia.

La directora general del Proyecto de Excedente de Personas, Herschelle Milford, cuya organización trabaja para colaborar con la reforma agraria, dijo que las autoridades responsabilizaron a la inmigración por la crisis de agua en Ciudad del Cabo.

“Sin embargo, el mayor consumidor de agua es la industria, seguida de la agricultura y luego de los hogares”, precisó. Eso requiere un diálogo sobre cómo compartir el recurso de forma más equitativa entre todos los usuarios.

El agua es mucho más que solo la cuestión de acceso. “La distribución del agua siempre fue un punto a defender en el debate sobre la reforma agraria. No puede haber ninguna transformación graria sin reforma del agua”, subrayó.

Cleveringa indicó que los debates se generaban a partir de diálogos internacionales de muy alto nivel hacia discusiones a escala local. Con ese fin, el borrador de principios ofrece una variedad de perspectivas sobre cómo valorar el agua.

En el diálogo sudafricano participan numerosos ministros, pero también realizarán sus aportes la secretaria ejecutiva de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC), Stergomena Lawrence Tax, y representantes de varias organizaciones como Oyun Sanjaasuren, presidenta de la GWP, y Akinwumi Adesina, presidente del Banco de Desarrollo Africano.

El director de agua de la SADC, Phera Ramoeli, dijo que la valoración del agua era un elemento fundamental de la gestión del recurso, pues permitía implementar “políticas y planificar en todo el ámbito de desarrollo”.

“La región de la SADC tiene 15 cursos de agua compartidos, que representan 70 por ciento de todos los recursos renovables de agua disponibles. Si se gestionan de forma correcta y se financian como corresponde, garantizarán la continua disponibilidad de esos recursos para las actuales y futuras generaciones y para las diversas necesidades y usos que requieran agua”, observó.

El agua está presente en varios puntos de la producción de valor, como en el procesamiento agrícola y de minerales, en la industria farmacéutica, en la generación de energía y hasta en la salud, apuntó.

“Valorar el agua es importante porque garantizará que la gestión del recurso hídrico, el desarrollo, la conservación y el monitoreo reciban un parte apropiada del presupuesto nacional”, añadió Ramoeli.

“Dejamos atrás una forma de valorar el agua solo en función de su interpretación fiscal. No solo la miramos en términos de cuánto cuesta, sino que vamos más allá de ese enfoque utilitario”, explicó Cleveringa.

“Los principios de Bellagio (para implementar iniciativas de desarrollo sostenible) demuestran que hay algo más aparte de ese enfoque y esperamos que estas consultas encaminen la discusión”, acotó.

“El valor del agua se trata básicamente de tomar decisiones”, indicó. Eso requiere “no solo de un enfoque transversal, sino también de toda la sociedad puesta en la valoración del agua”, añadió.

Los diálogos deberán generar un debate abierto sobre los valores del agua, así como conseguir aportes regionales para los principios de Bellagio.

Alrededor de la mitad de las consultas ocurren en ámbitos fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y están encabezadas por el Sur Global.

“Eso fija el tono correcto para su aceptación en múltiples niveles”, sintetizó Cleveringa.

Traducido por Verónica Firme

FUENTE: http://www.ipsnoticias.net/2017/05/valorar-el-agua-mas-alla-del-dinero/



La Panamazonía está formada por territorios históricamente construidos por la Naturaleza y por los pueblos originarios, comunidades locales, ribereñas, campesinas y otras quienes hemos fecundado nuestros sentidos de vida en estas realidades e imaginarios. Un sentido de territorialidad basado en relaciones de respeto e integración con el tejido amazónico en todas sus dimensiones, no sólo material, sino espiritual, cultural y de uso; todas ellas en disputa histórica desde la violenta llegada de sociedades y visiones colonialistas, expoliadoras y mercantilistas.

Esta disputa se enmarca dentro del despliegue del sistema capitalista y el modelo de desarrollo depredador, patriarcal y racista, instaurado desde la imposición del colonialismo generador de desigualdades en todas sus formas. El desarrollo de este sistema, acompañado de los diversos fundamentalismos, está incidiendo en el retroceso de la vigencia de los derechos de los pueblos, especialmente los alcanzados por las mujeres. Muy a pesar de ello, los pueblos amazónicos y andinos resistimos y pervivimos con el indeclinable compromiso de defender la vida en nuestros territorios. Por eso, los pueblos de los nueve países de la cuenca amazónica, tomando la posta de Macapá, reunidos en Tarapoto -Perú, junto a hermanas y hermanos de otras latitudes acudimos al llamado de la Amazonía y sus pueblos, convocados por el VIII Foro Social Panamazónico.

El modelo civilizatorio capitalista, se expresa actualmente en el desarrollo extractivista. Este es implementado a través de empresas transnacionales y nacionales amparados por los Estados de la Panamazonía que dejan de lado su papel de garante de los derechos de los pueblos y la Naturaleza, poniendo en serio peligro la sostenibilidad de los territorios, la soberanía alimentaria, aumentando nuestra vulnerabilidad frente a los impactos del cambio climático y provocando graves cambios socioculturales en la Naturaleza y la vida de los pueblos.

En este escenario se limita cada vez más la soberanía y autodeterminación y los derechos son menos reconocidos y más violentados. Tal como viene sucediendo con la consulta previa libre e informada, cuya aplicación se está convirtiendo en un procedimiento administrativo, cuando sabemos que debe basarse en el respeto a los derechos de los pueblos, los estándares ambientales y el diálogo intercultural. Además los poderes legislativos de los países de la Panamazonía aprueban leyes que atentan contra la espiritualidad y los derechos de los pueblos, en especial contra el derecho de las mujeres a la autonomía y de sus cuerpos.

Frente a ello, los pueblos amazónicos y andinos continuamos resistiendo y movilizándonos para transformar las sociedades y los Estados, cuestionando el modelo de desarrollo extractivista y afirmando nuevos paradigmas basados en propuestas como la Vida Plena, el Buen Vivir, Vivir Bien y el autogobierno territorial. La respuesta de los Estados es la criminalización de la protesta social para debilitar a las organizaciones indígenas, de mujeres, movimientos sociales e instituciones de la sociedad civil y profundizar su modelo y su alianza con las empresas petroleras, mineras, madereras, agroindustriales y de megaproyectos hidroeléctricos.

Ante este contexto, el VIII Foro Social Panamazónico plantea fortalecer la alianza, articulación y movilización de los pueblos amazónicos y andinos basada en el respeto a la Naturaleza, el territorio y la vida.

Por lo tanto, las propuestas recogidas en el Foro se presentan a continuación:

- Construir nuevos paradigmas a partir de las propuestas de Vida Plena, Buen Vivir, Vivir Bien, Autogobiernos territoriales etc. que levantan, entre otros, los pueblos originarios amazónicos y andinos.

- Exigir a los Estados que las políticas y normas nacionales se adecuen a las leyes internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas amazónicos y andinos.

- Denunciar y luchar contra la corrupción relacionada con el modelo extractivista y los megaproyectos de infraestructura y explotación en la Amazonía y el Ande.

- Fortalecer la articulación y la unidad de las organizaciones sociales, indígenas amazónicas y andinas, de mujeres, afroamazónicos, comunidades LGTBIQ, académicos, organizaciones de jóvenes, adolescentes, niñas y niños y otros movimientos sociales.

- Exigir el reconocimiento de los derechos colectivos de los territorios comunales y territorios integrales a partir de la diversidad territorial y de los escenarios que existen en la Panamazonía valorando saberes, conocimientos y prácticas de los pueblos.

- Reconocer y fortalecer las identidades Amazónicas y Andinas, producto de un rico y complejo intercambio que ha dado lugar al fortalecimiento de las culturas de nuestros pueblos.

- Exigimos un ordenamiento territorial que se base en el respeto de nuestra cosmovisión, las fuentes de agua y formas de entender nuestro territorio.

- Exigir a los Estados que garanticen el derecho de los pueblos amazónicos y andinos a la comunicación democratizando de manera efectiva los medios y tecnologías

- Exigimos el fin de todo tipo de violencia contra las mujeres tanto en las comunidades como fuera de ellas, en especial contra las mujeres defensoras de derechos.

- Las mujeres exigimos que los Estados se aparten de los preceptos religiosos a la hora de aprobar leyes y decidir las políticas públicas que afectan nuestros derechos, nuestros cuerpos y territorios y que se rijan por estándares internacionales de derechos humanos y laicidad.

- El Foro Social Panamazónico adopta como suyo el Tribunal de Justicia de los Derechos de las Mujeres Panamazónicas-Andinas.

- Exigimos que se reconozca y valore el trabajo que las mujeres hacemos en nuestros hogares, comunidades y organizaciones aportando a la sostenibilidad de la vida y al Producto Bruto Interno (PBI) en nuestros países.

- Nos solidarizamos con el pueblo de la llamada Guyana Francesa y rechazamos la existencia de territorios en la Panamazonía en condición de colonia.

- Defender a los pueblos en aislamiento voluntario y contacto inicial. Exigimos a los Estados respetar su derecho a la libre determinación, reconocerlos, demarcar y proteger sus territorios y garantizar su naturaleza transfronteriza.

- Los/as jóvenes, niños, niñas y adolescentes exigimos a los Estados el reconocimiento y respeto de los derechos ecológicos. Asimismo exigimos que los Estados garanticen su derecho a crecer en un entorno seguro y sano para vivir de manera plena.

- Exigimos el reconocimiento de la educación comunitaria intercultural como expresión del respeto a las culturas amazónicas y andinas y la construcción de una ciudadanía intercultural.

- Impulsar políticas públicas que aborden la gestión de la diversidad, reconociendo, valorando y aprovechando la diversidad cultural de los pueblos indígenas en las ciudades, integrando a la juventud y la niñez.

- Promover nuevas relaciones entre lo urbano - rural, campo-ciudad, generando y promoviendo el consumo responsable basado entre otros en la agricultura ecológica.

- Promover la agroforestería ecológica y la gestión sostenible de los bosques Amazónico-Andinos desde las organizaciones indígenas para la seguridad y soberanía alimentaria.

- Recuperar productos y especies nativas a través del intercambio de semillas y cultivos dentro de las comunidades, entre ellas y la población en general con la participación activa de las mujeres.

- Reivindicar y fortalecer las identidades de los pueblos amazónicos y andinos, recuperando el uso de las lenguas originarias.

- Incorporar a los sabios(as) ancianos(as) como fuente de saberes acumulados históricamente que orientan y defienden la identidad de los pueblos amazónicos y andinos.

- Impulsar la vigilancia y monitoreo ambiental participativo desde las organizaciones locales para prevenir la afectación de derechos y el incremento de los conflictos que genera el extractivismo.

- Acudir a la justicia internacional para buscar sanciones contra empresas multinacionales violadoras de derechos. Proponer e impulsar instrumentos políticos para ello.

El FOSPA se solidariza con los pueblos afectados por las guerras, la intervención de sus territorios y la criminalización de la protesta de los defensores/as de derechos que les obliga a abandonar sus territorios.

Los pueblos amazónicos y andinos reunidos en el VIII FOSPA reafirmamos nuestro compromiso con la vida y la Naturaleza, convocando a construir y fortalecer una gran alianza de los pueblos basada en el reconocimiento y respeto de nuestra diversidad y convicciones pero también de nuestros disensos. Siguiendo el camino trazado por los Foros Sociales Panamazónicos, el llamado a la lucha y la resistencia continúa.

Tarapoto, 1 de mayo de 2017






FUENTE: https://movimientos.org/es/content/carta-de-tarapot%C3%B3


En tiempos donde las inundaciones afectan a nuestro territorio surge siempre la interrogante sobre alternativas o formas de adaptación adecuadas para evitar daños y pérdidas. Los camellones son un recurso de origen ancestral para evitar la pérdida del cultivo a partir del drenaje del exceso de agua. Actualmente en algunos lugares del Beni se están implementando camellones adaptados para drenar, almacenar agua, para salvar al ganado y mantenerlo con un peso estable. A continuación un artículo de la FAO explica más del proyecto que están desarrollando.
[FAO, Bolivia 02/03/2015]

Los camellones tienen origen precolombino; se cree que son producto de un estadio avanzado de las culturas antiguas buscando responder a las inundaciones y a los periodos secos. En el Beni se encuentran camellones de formato variado, como una respuesta tecnológica a los cambios de clima que caracterizan a la región. Son parte integral del proceso de adaptación al ecosistema dadas las necesidades humanas.

Arqueológicamente, se ha establecido que los camellones son básicamente sistemas de drenaje que son más útiles para resolver el exceso de agua a causa de las lluvias. Sin embargo, actualmente se los ha adaptado a los tiempos modernos a través de la construcción de pequeños diques circundantes que permiten crear grandes reservorios de agua, además de mantener sus formatos elevados para así poder estar por encima de los niveles de agua. La doble función como mecanismo de acopio de agua para el tiempo seco y de locación de altura para el tiempo de inundación, ha convertido a los camellones en útiles herramientas de adaptación y gestión territorial frente a escenarios de cambio climático.

Oscar Saavedra, Director de la organización no Gubernamental “Amazonía Sostenible” nos relata su experiencia de investigación e implementación de lomas o camellones y su sinergia de trabajo para complementar y modificar procedimientos que aumenten la eficiencia de las lomas, con el equipo técnico de la Unidad de Emergencias y Gestión de Riesgo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Bolivia. “Los camellones fueron desarrollados como una lógica moderna, primero ante dudas sobre si esta tecnología serviría o no como respuesta a las constantes inundaciones y sequias observadas en la actualidad; o sobre si podrían o no ser una respuesta que guie y solucione los mencionados problemas en el Beni. Definitivamente hoy el avance, la practicidad y la expansión que está teniendo este tema, muestra que sí son una respuesta. Este es el origen de los camellones, pensando en la comprensión del pasado como una respuesta para el presente”.

En este sentido, se buscó crear una respuesta efectiva de gran utilidad e impacto para el sector agropecuario y que además sirva de ejemplo para las tareas de adaptación. Es así que la FAO, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en coordinación con Amazonia Sostenible; a través de un proyecto conjunto para fortalecer la seguridad humana en comunidades indígenas, han llevado a la realidad la construcción de lomas o camellones, estrictamente pensados para resolver el problema pecuario en este caso. El proyecto aportó también con una serie de elementos muy importantes como el riego, el manejo del suelo, el manejo del agua, la adaptación de estos dos sistemas, inclusión de sistemas de ensilaje y henificado para poder acopiar y conservar alimentos, sobre todo en momentos de crisis; todos ellos con la visión de no solo encontrar soluciones para salvar al ganado sino además poder preservar el peso y las condiciones fisiológicas del mismo, hecho que implica un paso tecnológico muy importante para el Beni.

Los camellones se iniciaron en el periodo 2009-2010 en Santa Ana del Yacuma con la construcción de la primera loma provista de zanjas circundantes estrictamente en la lógica precolombina. En términos de innovación, se desarrolló toda la mecánica constructiva, dado que se pretendía mostrar que con tractores agrícolas, sistemas de carrioles o accesorios sencillos podría responderse a la adversidad, de manera que los municipios y las comunidades también pudieran en el futuro de manera autónoma seguir adelante con este modelo. A partir de esta experiencia, se ha iniciado un proceso de réplica en diversos municipios del Beni como ser San Andrés, San Javier y finalmente San Ignacio de Moxos. Producto de lo anterior, se puede afirmar que la construcción de camellones es un modelo de adaptación perfectamente viable, dadas las condiciones de los municipios y del departamento en general.

La gobernación desde el año pasado, tomando como ejemplo las primeras lomas re diseñadas y adecuadas por la FAO para un contexto de uso sostenible ganadero, ahora ha presupuestado una serie de modelos de camellones para varias comunidades, hecho que sugiere que la construcción de camellones se está convirtiendo gradualmente en una política pública que va a escalar a niveles departamental y nacional.

“Lo más difícil está hecho, la respuesta está en pie, queda ahora maximizar los beneficios para las comunidades; se debe consolidar este modelo de adaptación al cambio climático, pues responde muy bien para el sector ganadero. El Beni tiene este camino y ningún otro” sostiene Saavedra.

FUENTE:  https://obccd.org/2015/03/04/camellones-ubicarse-por-encima-de-las-inundaciones-es-justamente-la-solucion/
Añadir leyendaTrasvase Proyecto Especial Tambo Ccaracocha que conecta el agua de Huancavelica con Ica. Fuente: ObservatorioClimático.org


Tuvimos que esperar hasta finales del 2016 para que 17 regiones del territorio nacional sean declaradas en emergencia hídrica y así empezar a creerle al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático que, en el 2014, señaló que el Perú era uno de los 12 países que ya sufren los golpes del estrés hídrico por el cambio climático. Sin embargo, para algunas regiones, como Ica, este problema tiene ya muchos años.

A pesar de encontrarse en una zona desértica, Ica cuenta con una importante reserva de agua: el acuífero de Ica-Villacurí. Este permitió que, por ejemplo, entre 1991 y el 2011 la región expanda 25 veces sus plantaciones de espárragos –uno de los cultivos con mayor demanda hídrica–. No obstante, la sobreexplotación formal e informal del recurso para la agricultura en general llevó a que esta región sea declarada en emergencia hídrica desde el 2011, lo que ha derivado desde entonces en propuestas de proyectos hídricos de hasta US$1.000 millones para intentar solucionar el tema.

Luego de dos años de intensas discusiones entre los gobiernos de Ica y Huancavelica y el Gobierno Central, durante el III GORE Ejecutivo se anunció que estas regiones llegaron un acuerdo respecto a un conflicto de más de 70 años por el manejo del agua. A cambio de un canon hídrico, Huancavelica cederá, por medio de trasvases, suficiente agua como para mantener viva la agricultura en Ica.

Luego de cerrado el acuerdo, llamó la atención la manera como fue resaltada la noticia. Incluso el presidente Pedro Pablo Kuczynski escribió en Twitter: “La falta del agua en Ica tendrá solución. Huancavelica proveerá este recurso al pueblo iqueño”. Pero el agua tampoco sobra en Huancavelica. La región sufre de sequías durante la época de estiaje y, de hecho, desde agosto del 2016 sus autoridades vienen pidiendo que sea declarada en emergencia hídrica.

En la gran mayoría de casos, optar por construir trasvases es sinónimo de sobrecostos y de conflictos sociales, ambientales y económicos. Cuando nos referimos a trasvases de agua podemos encontrar ejemplos de todo tipo.

En España, el trasvase Tajo-Segura, con muchos conflictos sociales y políticos, aporta aproximadamente 2.400 millones de euros al PBI de ese país y más de 100.000 empleos. En Lesoto, por temas de corrupción, el costo del trasvase que cede agua a Sudáfrica se cuadruplicó y llegó a US$8.000 millones. Actualmente ha cedido tanta agua que el país está importando alimentos que ya no puede cultivar. Y en Australia, el río Snowy cedió tanta agua que el caudal bajó en 90%, lo que ha llevado a una severa crisis económica en las comunidades cercanas a la cuenca, pero también a un importante desarrollo de la agricultura y el turismo para las comunidades de la cuenca receptora.

Los trasvases deben ser tomados como la alternativa final para solucionar sequías. Si no hay un cambio en los patrones de consumo (industriales y domésticos), la nueva fuente de agua tampoco será suficiente. Huancavelica viene cediendo agua a Ica desde 1945, cuando se construyó el trasvase de la laguna Choclococha hasta el río Ica. Pero ya no basta. Ahora, cuando la ANA ha declarado que de continuar esta gestión del agua, en diez años, más del 75% de áreas de cultivo en Ica se verían en peligro, el gobierno quiere invertir S/630 millones en otro respirador artificial.

Si es la gestión del agua en Ica lo que ha derivado en una grave sequía, ¿por qué no replantear la forma como se viene utilizando el agua en lugar de invertir millones en proyectos que van a permitir seguir funcionando de la misma manera? Destinar más dinero debe dejar de ser la única solución para resolver errores.


FUENTE: https://danielmacera.lamula.pe/2017/03/24/ica-y-huancavelica-conflicto-hidrico-de-70-anos-busca-ser-resuelto-con-polemicos-proyectos-de-trasvases-de-agua/danielmacera/
 
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